Capítulo 10

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Llegó a mí y me sentó sobre la mesa del comedor, nos besamos calmando nuestra hambre.

Su lengua recorría mi boca, sentía su sabor y lo caliente que estaba.

Quitó mi corpiño y le puso especial atención a mis pechos, entre besos me mordió suavemente y un puntazo de placer despertó en mí, luego siguió con mi colaless y abrió mis piernas.

Recostada sobre la mesa del comedor mi hombre comía a besos mi intimidad por mi parte era puros gemidos mientras que con una mano sostenía su cabeza, llegue a un hermoso orgasmo que arqueo todo mi cuerpo, pero aún estaba insatisfecha "quiero sentir a mi chico" me baje de la mesa, le di la espalda y apoye mi pecho sobre la mesada, dejando mi sexo a la altura perfecta del suyo, él bajó su pantalón y me penetro con fuerza - oh nena sí que eres insaciable - dijo mientras volvía a embestir me con fuerza.

Mientras me hacía el amor con toda pasión, metió dos de sus dedos en mi boca y los empecé a lamer, entraba en mi con mucha fuerza y energía, cada vez que lo hacía sentía placer en todo mi cuerpo.

Sue embestidas eran fuertes, pero al mismo tiempo con una dulzura especial - voy a acabar- dijo y como si hubiese activado algo en mi volví a caer en los brazos de otro hermoso orgasmo, pero está vez acompañada de mi amor que se dejó venir todo dentro de mí.

Sentí su cuerpo pesado caer sobre el mío y sus tiernos besos sobre mi hombro.

- ¿Para que ir al gimnasio si nos tenemos en casa? - dijo riendo, esa risa tan característica de él logro contagiarse en mí y comencé a reír, nos levantamos y lo abracé.

- Soy tan feliz contigo - dije a su oído y me abrazo más fuerte.

- Al fin te encontré- dijo lo cual provocó que mis ojos se llenarán de lágrimas. Sí estaba con él, lo tenía todo y no hay nada en el mundo que no pueda conseguir con este maravilloso chico a mi lado.

- Ey! No llores amor - dijo limpiando mis lágrimas con sus pulgares.

- Lo siento, estoy muy sensible - respondí.

- Está bien cariño - puso un mechón de mi cabello detrás de mi oreja y sonrió - Vamos a la ducha y te dejo en el trabajo - continuó, por mi parte solo asentí con una gran sonrisa.

Nos duchamos juntos, entre risas y besos, luego me llevo al trabajo.

- Te busco cuando salgas ¿sí? – dijo con una hermosa sonrisa.

- Si cariño - le di un beso tierno y salí del auto.

No podría estar más enamorada de este hombre, es perfecto.

Entre al café y me encontré a Maggie algo triste.

- Hola Maggie ¿Qué sucede? - pregunté, ya que por lo general siempre está con una sonrisa.

- Oh niña ¿Cómo estuvo tu fin de semana? – pregunto muy triste.

- Bien, pero ¿Que sucedió? -

- Mi padre falleció - inmediatamente caminé hasta ella y la abracé, ella recostó su rostro sobre mi hombro, pero no soltó ni una lágrima.

- Lo siento tanto - dije, perder a tus padres debe ser lo más doloroso del mundo, por más que sea la ley de la vida, no es nada fácil de sanar.

- Está noche viajaré a mi pueblo y nos quedaremos un buen tiempo allí por lo que cerraremos el café, de todas formas, te daremos el sueldo prometido ya que esto no tiene nada que ver contigo, serán como vacaciones pagas para ti – explicó con una sonrisa forzada.

- No puedo aceptar ese dinero, Maggie por favor, no te preocupes por mí -

- Eres muy dulce y buena – tomó mi mano con las suyas y me mira con mucha dulzura.

Infinito (Alex Høgh Andersen)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora