Salgo al pasillo apurada, pues se me ha hecho tarde y ni cuenta me había dado.
Camino rápido mientras intento guardarme el teléfono en la bolsa.
Lucifer viene caminando de lado contrario, cruzamos miradas rápidamente y el demonio acaba sonriendo.
A medio pasillo me obliga a detenerme, me ha rodeado la cintura con un brazo y mete la cara a mi cuello haciendo que me de un escalofrío.
—Se me hace tarde — digo intentando liberarme, aunque me gustaría quedarme un rato así.
—Lo sé — acepta muy tranquilo —, necesitamos hablar.
—¿Puede ser cuando vuelva? En serio voy tarde.
—Será cuando vuelvas — afirma —. Ve con cuidado, te pedí un taxi, está esperándote afuera.
—Gracias... espero no tardar demasiado.
—No importa, tarda cuanto sea necesario, si necesitas algo llámame.
—Bien, gracias.
Nos volvemos a separar y me apuro lo que resta del pasillo, bajo las escaleras corriendo y me sigo así hasta estar fuera de la casa.
Anoche que volvimos todo estaba bien de nuevo, ni siquiera parecía que casi se mataban todos horas antes.
Lucifer no parecía estar ni un poco molesto conmigo, y no hemos hablado nada sobre Larisa, al parecer se ha olvidado de ella, y yo prefiero no recordarla, pues me siento mal al recordar cómo rogó del otro lado del portal.
Sé que se lo ganó, pero aún así no logro quitarle toda la importancia.
Salgo de la casa y subo al taxi que está esperándome, nos ponemos en marcha sin mediar palabra.
La tienda de vestidos no está demasiado lejos de aquí. Si no hay tránsito llegaremos cuando mucho en diez minutos.
Mi teléfono suena en señal de haber recibido un mensaje, apenas voy a sacarlo y otros dos más llegan.
"—Hey.
Mañana saldremos todos juntos, es jueves y como de costumbre compraremos la ropa para el viernes.
No sé qué pasa, pero se les ha ocurrido la idea de salir todos y no cada quien por su lado.
•Michelle•".
"—Eso es extraño — contesto —, pero ni para cuestionar.
—Mejor, además no suena tan mal, incluso podría ser divertido.
—Si, tal vez... — la única vez que hemos estados todos juntos y fuera de casa ha sido ayer. Y realmente no estuvo tan mal.
—Suerte hoy, nos vemos después.
—Gracias".
Vuelvo a guardar el teléfono en la bolsa y me dedico a mirar por la ventanilla. Hace demasiado que no estaba en la calle sola, desde que Lucifer llegó a mi vida no he estado sola, ni he continuado con mi vida normal, pero después todo, tal vez mi vida no vuelva a ser normal nunca.
Y aunque a mí misma me parezca extraño, esto me gusta, me gusta lo que es de ella ahora. Algo diferente al resto, extraño pero interesante.
El auto se detiene frente a la tienda, me apresuro a salir, entro deprisa buscando a mi madre con la mirada y la encuentro al momento que mi hermana alza la mano.
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The morning star
Paranormal¿Qué harías si un día tu padre paga sus deudas dándote a cambio con dos hombres que nunca habías visto en la vida? Dispuestos a cometer los más grandes crímenes y teniendo negocios con las personas más peligrosas. Dos hombres que no dudarán en saca...
