Autora: ¿Cómo va la cosa? ¿Os gusta? Se empieza a enlazar todo... ;)
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Beckett soltó la mano de Castle después de unos breves segundos de apretón, y tras dudar sobre cuál debía de ser el siguiente paso a dar, decidió sentarse a su lado en aquel viejo banco situado a las puertas del bar en el que todas las mañanas se pedía su café para no tener que tomar el asqueroso de la comisaría. Le miró de reojo esperando que él diera el paso de contarle por qué la quería conocer y por qué tenía esa actitud tan extraña con ella.
- Lo de antes... - comenzó a decir Castle sin apartar la mirada de la puerta de la cafetería que no paraba de abrir y cerrarse entrando y saliendo gente, mientras sentía la profunda mirada de ella sobre él - fue casualidad... Quiero decir, cuando nos estrellamos en la puerta de la comisaría. No te estoy acosando ni nada parecido, lo siento si te incomodé. Mi padre... Mi padre ha sido asesinado y fui para reconocer el cuerpo junto a mi madre... - la mirada de Castle se ensombreció tras decir estas palabras y tragó saliva bajando la mirada de la puerta al suelo.
Beckett entreabrió levemente sus labios asombrada. Así que ese hombre formaba parte de esa familia rota que ella debería estar consolando y ayudando, pero que en cambio había dejado tirada en manos de Lanie para salir huyendo de su comisaría cuando casi le da un ataque de ansiedad por culpa de las amenazas de ese alto ejecutivo. Le vio tan frágil, que sintió ganas de acariciarle la mano que tenía reposada sobre su pierna, pero recordó que eso era impropio de una capitán. Siempre debía mantener la compostura aunque las familias pidiesen a gritos un abrazo, eso le habían enseñado desde la academia.
- Lo siento mucho - dijo Beckett sinceramente, y su voz cálida y cercana hizo que Castle al fin fuese capaz de mirarla a los ojos.
- No lo sientas - respondió él suspirando antes de sonreír lacónicamente - la relación con mi padre nunca existió... Siempre estuvo rota. No quiero parecerme a él... No quiero parecerme a esa rata que jamás se ocupó de mí - volvió a apartar la mirada de ella para protegerse a sí mismo - lo normal es que acabase como acabó su vida - miró al suelo apretando la mandíbula, reprimiendo las lágrimas y conteniendo su rabia - no me extraña en absoluto su final...
Beckett le miró y respetó el silencio que se había formado entre ambos. Y le dolió ver como a pesar de los esfuerzos de ese hombre por intentar no sentir nada hacia su padre, seguía sintiendo algo por él. Ella estaba acostumbrada a que todas las familias, incluso las que estaban completamente rotas, y que presentaban indiferencia, seguían manteniendo un pequeño hilo que les unía para siempre aunque no quisiesen. Ese hombre, por muy problemático que fuese, no dejaba de ser su padre, y eso tenía que estar doliéndole muy profundamente a Richard Castle. Beckett siempre se imaginó lo duro que debía ser sentir algo por alguien que no siente nada por ti, y cada día se sentía sumamente afortunada, a pesar de su pasado, de tener una familia que se quisiese tanto como la suya lo hacía.
- Gracias... - susurró Castle muy bajito volviendo la cabeza hacia ella.
- ¿Por qué? - le contestó ella frunciendo el ceño y creando una pequeña sonrisa cálida en sus labios.
- Por ser cercana, supongo - suspiró Castle y después cerró los ojos - cuando mi mujer falleció en un accidente, ningún policía me escuchó... Nadie me respetó de este modo - abrió los ojos de nuevo y regaló una pequeña sonrisa a Beckett que contrastaba con las lágrimas de sus ojos - eres buena policía... Créeme, sé de lo que hablo.
Beckett no supo que decir ante ese comentario, por lo que decidió optar por lo más fácil, una pequeña sonrisa agradecida. Castle la contempló durante unos segundos, ya que confiaba en su capacidad para analizar a la gente y conocerla antes de tiempo, y el aura de esa mujer le parecía preciosa, quizás había algo triste en ella, pero sin duda era bonita. Después se levantó del banco con agilidad y miró su reloj con nerviosismo, lo que hizo que ella también se levantase del banco haciendo lo mismo.
- Debo irme - dijo Castle - mi madre me estará esperando... Ha sido un día duro para ambos aunque no queramos que así sea - admitió él.
- Oye... - trató de preguntar ella, pero él la detuvo extendiendo su mano de nuevo a modo de despedida.
- Ha sido un placer conocerte, Katherine - sonrió Castle apretando su mano con ternura.
- Mejor Kate... Katherine me hace muy mayor - replicó ella con una media sonrisa divertida que a Castle le pareció de lo más sexy.
Castle soltó su mano y después de volver a mirarla a los ojos por última vez, y convencerse a sí mismo de que debía mover las piernas aunque esos ojos magnéticos tratasen de retenerle por más tiempo, comenzó a andar. Pero antes de girarse del todo, se detuvo un segundo más, y gastó ese micro segundo en volver a observarlos, tenían un color característico que no sabría definir, eran preciosos, pero él debía moverse.
- ¡Espera! - exclamó ella cuando ya se estaba alejando, y entonces Castle se detuvo para girarse y mirarla.
- ¿Por qué sabes mi nombre? - preguntó Beckett andando hacia él para acortar las distancias - ¿Y a qué viniste a comisaría cuando saliste corriendo? - volvió a preguntar ávida de recibir información - creo que me merezco una explicación, ¿no?
- Te vi... Te vi en la... - recordó lo impactado que se había quedado cuando ella había aparecido en el televisor de su casa, y sonrió tímidamente - televisión... Por el caso ese del fiscal asesinado. Salía tu nombre en el rótulo... Y bueno, yo...
- ¿Tú qué? - preguntó ella deseosa de que esos ojos azules tan atractivos dejasen de ser tan misteriosos y le diesen las explicaciones que buscaba.
Castle tragó saliva observando esos ojos tan bonitos que no separaban la mirada de los suyos. La mirada de Beckett intimidaba, quizás eso le venía de formación profesional, pensó el escritor. Quiso decirle que había soñado con ella, o al menos creía que la mujer que le había devuelto las palabras era ella, pero en su cabeza le sonaba demasiado infantil y ridículo, y no fue capaz de pronunciar la verdad.
- Yo... Me tengo que ir, lo siento - replicó Castle girándose rápidamente para escapar de esa emboscada en la que se había metido el solito.
Beckett se quedó parada en el sitio sin replicar más palabras. Admitiendo la derrota, y la extrañeza que parecía envolver a ese hombre. Sonrió negando con la cabeza y rodando los ojos en un gesto divertido y tierno. ¿En serio ese hombre había ido hasta la comisaría para ligar con ella y ahora no era capaz de decirle nada? ¿Era eso? ¿O acaso escondía algo que no quería decirle? ¿Sería peligroso aunque no lo pareciese?
De repente, vio como él frenaba el paso y se giraba hacia ella andando a grandes zancadas, con prisa, con necesidad, como si algo le quemase en la lengua y necesitase soltarlo sin pensar en las consecuencias. Y cuando llegó a la altura de ella, Castle no se lo pensó dos veces y dejó salir toda la verdad de su boca.
- Soñé contigo.
Beckett se quedó parada, no se esperaba esa respuesta a su pregunta, y tardó en reaccionar, y para cuando lo hizo él ya había cruzado la calle y solo era una silueta pequeña en la lejanía.
- Qué demonios... - susurró Beckett para sí misma.
Se mordió el dedo negando con la cabeza y terminando por reír levemente ante lo que le había dicho ese hombre.
De repente, una mano acarició su trasero, sacándola de sus pensamientos y haciendo que pegase un salto alejándose del hombre que le sonreía divertido tapándose la cara al pensar que le golpearía.
- Pero de qué... - se frenó en seco al ver de quién se trataba - ¿Nick? - preguntó ella confusa bajando la mano con la que casi le golpea pensando que era otra persona.
- Lanie me dijo que estarías aquí - sonrió él divertido acercándose a ella - estás muy guapa, Kate...
Ella le miró sin entender y su postura corporal corroboraba su perplejidad.
- No pude olvidar la noche que pasamos el viernes... Me moría de ganas de volver a verte, Kate - sonrió el rubiales cariñosamente.
- ¿De volver a verme o de repetir? - preguntó ella seria para después dejar salir una pequeña risa divertida.
- Ambas - respondió él alzando las cejas - ¿un café?
Y antes de que ella pudiese replicar, Nick ya estaba abriendo la puerta de la cafetería con una mano y con la otra acariciando la espalda de la capitán invitándola a pasar al interior.
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Unbreakable (Caskett)
FanfictieHistoria ambientada en los personajes principales de la serie "Castle", pero con tintes distintos.
