Autora: subo capítulo un poco tarde, pero esto sigue...
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Castle cogió sus manos entre las suyas sin dejar de darle besos sobre ellas, buscando paliar un poco así el dolor que seguía manando del cuerpo de la capitán. Beckett seguía sumida en una crisis nerviosa, de rodillas frente a él, temblando y llorando a mares, como si ese papel hubiese destapado la caja de Pandora de su dolor. El escritor no sabía que hacer, llevaba un buen rato besando sus manos, acariciando su rostro, abrazándola contra su pecho, pero parecía que nada servía para frenar el sufrimiento de la capitán.
- Kate, mi amor... - susurró Castle tomándola del rostro y besando su frente mientras buscaba sus ojos, aunque no los encontró, la mirada de Beckett seguía perdida, lejana, culpable - Todo estará bien, mi vida, cálmate... Estoy aquí, Kate, sé que no me ibas a hacer daño, y no pienso mirar esos papeles, te respeto, mi amor... Respeto tu intimidad - sonrió ligeramente al ver como después de esas palabras ella volvía, por fin, a mirarle a los ojos.
- Lo siento... - se disculpó Beckett en apenas un susurro, sin aire, sin fuerzas, con su pecho subiendo y bajando agitado, preso aún de la ansiedad que la invadía.
Castle negó con la cabeza mientras borraba cada una de las lágrimas que aún seguían descendiendo por el rostro de la capitán con el dedo pulgar. Hizo un pequeño sonido pidiendo que se tranquilizara, sin abandonar el contacto con sus ojos, dándole a entender que estaba ahí, que no se iba a ir a ningún sitio, y que cuando estuviese preparada, podría volver a compartir todos sus miedos con él.
- Me odiarías, Rick... - confesó Beckett sintiendo un dolor agudo en el pecho que le llevó a cogérselo mientras empezaba a sentir que le faltaba el aire y que no podía apenas respirar.
- Kate... - se asustó Castle - qué pasa... - aunque pronto se dio cuenta de que no era más que esa absurda ansiedad atacándola de nuevo - yo jamás te odiaré... Calma, mi amor, por favor - la cogió de las manos con ternura - mírame, Kate, por favor - y cuando consiguió que esos ojos verdes avellana le prestasen atención de nuevo, sonrió levemente tratando de reconfortarla - respira conmigo, ¿vale? - Beckett asintió y Castle comenzó a inspirar y espirar lentamente mientras ella trataba de imitarle a duras penas, concentrándose en esos ojos azules, buscando la calma en ellos - eso es, así mi vida, despacito... - Castle acompañaba su respiración de un gesto con la mano, tratando así de marcarle el ritmo visualmente.
Castle suspiró aliviado cuando ella comenzó a respirar más lentamente, parecía que su respiración se estaba empezando a regular. Eso era un avance. Asintió sonriendo cariñoso cuando Beckett le miró a los ojos dándole las gracias con ellos. Ahí estaba otra vez esa extraña conexión que ambos tenían de entenderse sin palabras.
- Lo has hecho muy bien... - susurró Castle acariciando su mejilla realizando pequeños círculos con su dedo pulgar.
- Me odio, Rick... - confesó Beckett mirándole a los ojos antes de desplazar la mirada hacia ese papel que reposaba sobre el sofá, y después negar con la cabeza mirando a un punto perdido de la habitación.
Castle no supo qué decir, solo sabía que no estaba siendo para nada justa consigo misma. Le tomó de las manos y la levantó del suelo con delicadeza. Cuando ambos estuvieron de pie, ella no dudó en lanzarse a sus brazos, buscando su abrazo, su cobijo, su protección, aunque Castle tuvo la ligera sensación de que ese abrazo desesperado de Beckett encerraba más cosas que la necesidad de sentirse reconfortada por alguien, ese abrazo encerraba miedo, miedo a perderle. Cuando se separaron, Castle notó como Beckett lo hacía lentamente y tratando de acercar su rostro al del escritor, buscando sus labios, y él no opuso resistencia cuando ella hizo que ambas narices se rozasen levemente antes de juntar sus frentes durante unos segundos, escuchándose, sintiéndose sin hablar. Castle cerró los ojos notando la respiración aún agitada de ella sobre su boca, y sin más preámbulos los volvió a abrir para romper con esa escasa distancia entre ellos, con ese silencio, y besarla con suavidad en sus tiernos labios. Beckett sabía a sal, sabía a cada una de las lágrimas que habían resbalado por su rostro para morir en sus labios, y él busco su labio inferior con ternura, mordiéndolo con suavidad, haciéndole ver que estaba ahí para ella, y que, hiciese lo que hiciese en el pasado, contuviese lo que contuviese ese estúpido papel, seguiría estando siempre.
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Unbreakable (Caskett)
Fiksi PenggemarHistoria ambientada en los personajes principales de la serie "Castle", pero con tintes distintos.
