Nos alejamos de la galería lo más que pudimos, tuvimos que salir y ocultarnos en uno de los callejones por un tiempo hasta que el guarda volviera a su puesto. Después de aquello nos quedamos en una placita hablando sobre el tema.
-Había visto a Ann pero no pensaba que ibais a estar vosotros. - comenté.
-Kitagawa nos dio tres entradas para asistir a la galería de Madarame, al parecer está interesado en hacer un retrato a Ann. - Explicó Ren.
-Yo no quería venir, pero al final me acabaron obligando. - Intervino Ryuji en un suspiro. - ¿Y tú por qué estabas allí? No eres de las personas que le gustan el arte... - Un gato procedente de la bolsa de Ren saltó en dirección al rubio y acabó arañándole la cara.
-¿Estás bien? - Pregunté. Ren cogió al gato para ponerlo en su sitio.
-Maldito Morgana... - Se contenía en lastimar al gato de Ren. Para calmar la tensión recuperé la compostura y decidí responder.
-No soy una profesional en la pintura, pero quería ver las intenciones de Madarame, bueno... Ya lo habéis podido comprobar en la entrevista de antes. Si os pensabais que no os había visto me temo que os confundís. - Se tensaron en el acto. - Habéis venido por los rumores ¿verdad? - De nuevo di en el clavo al ver la cara de Ryuji.
-¿Tienes pruebas para detenerlo? - Preguntó Ren.
-Me falta algo para no meterme en un lío. - Confesé. - Y creo que después de esto me he quedado sin salidas.
-¿¡A qué te refieres con un lío!? - Gritó Ryuji. Ahora era yo la que me tensaba mientras arrugaba mi falda sentada. Al ver la presión que me estaba metiendo Ren intervino.
-No tienes por qué contarlo si no quieres.
-Estoy bien, además, al fin y al cabo os debo mucho. - Contesté tímida, ellos no escucharon la última parte. - Digamos que el caso de Kamoshida hizo que abriera los ojos. - Aunque también me sentía mal por el hecho de que se solucionara, pero esa parte me la salté. -Digamos que... - Continué. - me colé en una casa sin querer queriendo.
-¡¿Allanamiento de morada?! - Debido al grito que pegó el rubio el cual hizo parar a varias personas de nuestro alrededor me puse alerta, de nuevo encontré al gato arañándole la cara. Gracias a eso las personas pasaron del "malentendido". - ¿Desde cuándo te dedican a desobedecer la ley _____? - susurró mientras apartaba al gato como podía, se lo arrebaté de las manos con delicadeza a lo que accedió sin rechistar.
Era de color negro con un collarín amarillo y pupilas azules, pregunté por su nombre, se llamaba Morgana. Comencé a acariciarle la cabeza, no pareció retroceder. Ryuji se calmó apoyándose refunfuñando sobre la estatua del medio de la plaza. Después de respirar hondo volvió con nosotros.
-Solamente necesito permiso para entrar en su casa legalmente y todo el sufrimiento de aquellos alumnos acabará. El problema es cómo entrar. - dije mientras cogía a Morgana y lo metía en la mochila de Ren.
-Pero... Sabes que a pesar de meterlo en la cárcel no cambiará. - Dijo Ren mientras posaba su barbilla sobre sus manos entrecruzadas.
-¡Ren! - Le llamó Ryuji la atención. No sabía de qué hablaban aunque entendí la referencia.
-¿Tal y como lo hacen los ladrones de corazones? Pero no sé si actuarán pronto, no puedo quedarme de brazos cruzados mientras veo cómo la gente sufre ante mis ojos por culpa de un anciano que no tiene imaginación. - Expliqué. - Quiero impartir justicia tal y como lo hace mi hermano.
-¿Hermano?
-¡Oh! Perdonad, creo que ya he hablado de mucho, si encontráis algo sospechoso en lo que diga Yusuke avisadme, no he podido acercarme más de lo que ya lo hice la otra vez. - Con una reverencia recogí mis cosas y salí de allí.
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Persona 5 & Royal
FanfictionEsta es mi historia de cómo mi devastada vida tomó forma gracias a la llegada de los ladrones de corazones y de una persona especial. Una historia basada en el famoso videojuego Persona 5, si comentáis y votáis me haríais un gran favor, espero que d...
