Abría poco a poco los párpados, seguía cansada del día anterior, sin embargo, esta vez podía moverme con más soltura. A medida que comenzaba a despertarme y mis pensamientos se reorganizaban observé a cierto rubio que impedía moverme más de lo que ya estaba, su brazo que me envolvía y su posición adormilado defensiva hizo que me diese cuenta de lo que ocurrió aquella noche de luna llena.
-Es verdad... - Pensé. - Le dejé dormir a mi lado a pesar de las advertencias que le había dicho mi hermano. - Aquella noche que parecía ser ardiente se tornó perezosa de todas las emociones vividas y las confesiones delatadas en ese momento, durmió a mi lado, aquella situación era inimaginable meses atrás. Si le contara a mi yo del pasado que Ryuji durmió en mi cama probablemente me enviaría a paseo nada más decírselo.
Justo cuando comenzaba a cerrar mis párpados para seguir disfrutando de aquella calidez, mi lado responsable salió a la luz. Eran las 6:30 de la mañana y tenía que desayunar para ir a la escuela, no solo eso, tenía que acompañar a cierto rubio a por el uniforme. Se estaba tan bien en la cama que no quería ni moverme, solo disfrutar del contacto una vez más.
Solo pasaron dos minutos para incorporarme, con un gruñido el rubio se acurrucó al otro extremo abrazando mi almohada.
-Ryuji... Despierta... Hay que levantarse. - Con mi voz perezosa y suaves empujones propinados me contestó con otro gruñido, se estiró y volvió a acurrucarse en su posición inicial. - Ryuji... - Le llamé una vez más... Visto que no respondía decidí ponerme en marcha yo sola, sin embargo un brazo me devolvió a la cama: Como una lapa Ryuji se me pegó evitando cualquier movimiento por mi parte.
-A las 7:00 - Murmuró en mi oído. Su susurro hizo que me entrara un escalofrío, aquella voz ronca tenía un toque que hacía que se me pusieran los pelos de punta. Mis responsabilidades quisieron negarse de inmediato pero mi otro yo creo que opinaba todo lo contrario.
-Pero solo hasta las 7:00. - Le indiqué intentando parecer lo más estricta posible. Él no me respondió, se dedicó a esconder su cabeza en mi nuca ocultándose bajo mi mata de pelos desordenados por doquier. Aquella respiración que notaba detrás volvía a darme escalofríos y además con los latidos de su corazón que poco a poco me iban calmando, mis párpados cedían ante el sueño.
Sonó una vez más la alarma y como toda persona por la mañana iba en dirección al botón de cinco minutos más, puesto que no atinaba y visto que tenía un pulpo que no me soltaba, miré por encima la hora.
-Las... Las... ¡Ryuji que son las 7:30! - Ante mis gritos el rubio no tubo más remedio que levantarse, de hecho, debido a que mi cama no es tan amplia acabó en el suelo.
-¡¿Qué narices te pasa?! - Ahora era él quien gritaba.
-Que son las 7:30 y vamos a llegar tarde. - Expliqué con pelos y señales mientras de un salto me dirigía a la cocina para preparar el desayuno del siglo: 'Una tostada'.
-Entonces si es solo eso me vuelvo a dormir. - Desde el suelo cogió las sábanas de mi cama y se las echó por encima. Su paz no duró ni cinco segundos.
-¡Ryuji Sakamoto! - Mi orden pareció haberle llegado. Se levantó de un salto pasando por el baño antes de nada.
Pensaba en estrategias para buscar una ruta corta en la que podamos llegar al colegio a las 8:00, sin embargo, estaba todo más claro que el agua, íbamos a llegar tarde.
-Deja de estresarte. - Bostezaba el rubio mientras miraba cómo preparaba el café de Sojiro y las tostadas. Al acto se puso la chaqueta de Shujin.
-No hemos desayunado, no me he preparado, no he hecho mi habitación, tampoco la mochila, teníamos que pasar por tu casa para recoger el uniforme y lo peor de todo... Vamos a llegar tard... - Miré al rubio extrañada. - ¿Esa no es la chaqueta de Shujin?
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Persona 5 & Royal
FanfictionEsta es mi historia de cómo mi devastada vida tomó forma gracias a la llegada de los ladrones de corazones y de una persona especial. Una historia basada en el famoso videojuego Persona 5, si comentáis y votáis me haríais un gran favor, espero que d...
