Tras la pelea que habían mantenido hace unas horas contra Teemo y Tristana, Lulu y Veigar habían vuelto a la mansión en el bosque.
El mago estaba bastante molesto con como se habían desarrollado los acontecimientos, pues para él suponía una vergüenza ser salvado por alguien más, si por su cuenta y usando su poder no era rival para un simple tejón jamás podría llegar a cumplir su sueño de conquista mundial.
Para curar a Veigar la joven yordle le pidió que se quitara el traje que siempre llevaba puesto, pues seguramente las heridas se habrían producido sobre todo en la parte de su abdomen y espalda, aunque....no podía estar del todo segura sobre eso pues el sombrero de ala ancha no dejaba ver el rostro de Veigar, solo se reflejaba el brillo de sus ojos dorados.
Apoyando al aun débil mago sobre el respaldo de la cama, Lulu fue a preguntarle a Morello donde es que guardaban las medicinas.
Lulu: Morello, necesito que me digas donde guardáis el botiquín de primeros auxilios para ayudar a Veigar a que sanen sus heridas.
Morello: m-me encantaría de veras Lulu, pero.....verás....emmm.....mi maestro me dejó muy claro hace bastante tiempo que por nada del mundo debía revelar a nadie donde es que oculta la despensa. -obviamente no podía ser tan fácil ¿verdad?, cada vez que conocía algo más a Veigar se daba cuenta de lo poco o nada que confiaba en los demás. No podía dejar esto así o las heridas se podrían llegar a infectarse.
Lulu: ummm.....iré a hablar con él, es por su propio bien.
Morello: ten cuidado Lulu.... -le dijo el libro antes de que ella saliera por la puerta del salón hacia la habitación donde había dejado al mago. Al entrar el ambiente estaba enrarecido, Veigar expulsaba una especie de vapor tóxico, una especie o tipo de miasma, al parecer por su estado actual y por el excesivo uso de la magia oscura.
Lulu: (uggghhhh, ¿q-qué...que demonios es esto?, hace que me duelan los ojos y se me....hace más difícil respirar) -ese hedor era simplemente insoportable, además impedía respirar con fluidez... por ello rápidamente abrió la ventana de la habitación para que entrara un poco de aire fresco.
Veigar: ¿p-por...que...t-te metes...donde no te llaman... uggghhhh? -un dolor punzante recorría cada centímetro de su cuerpo, un dolor que casi no le permitía movimiento alguno, pero que al parecer fomentaba la obstinación y la persistencia.
Lulu: ahhh...de verdad.. no te muevas o las heridas empeorarán. -le recriminó Lulu
Veigar: ¡¡¡t-tu... no eres....nadie para darme órdenes, uggghhhhh.....!!!! -y ahí estaba de nuevo, ese dolor insoportable, fruto del agotamiento extremo.
Lulu: puede que no...pero ahora mismo soy la única que puede ayudarte a que te recuperes y me da igual lo que digas... si no te trato ahora empeorarás considerablemente y no podrás moverte por muchísimo tiempo -Lulu no iba a retroceder y por mucho que le pesara, Veigar lo sabía perfectamente.
Veigar: ¿p-porque....porqué te molestas tanto por alguien como yo....? -era incapaz de encontrarle explicación posible, estaba seguro de que aquella yordle debía tener algún motivo oculto y no descansaría hasta descubrir que era lo que trataba de ocultarle.
Lulu: ¿nunca has pensado en que sería mucho más fácil tratar de rectificar ahora que aun estás a tiempo, antes de hundirte aun más en la oscuridad y en la soledad?. Aunque.... nos conozcamos desde hace relativamente poco....siento que en realidad no eres tan malvado como quieres pretender. -mientras Lulu hablaba con Veigar a la vez usaba un paño húmedo para bajar la temperatura del mago que había aumentado considerablemente tras expulsar el miasma de su cuerpo.
Lulu: confiar en los demás y aprender a escucharlos es vital....pero se que estás en un derecho de estar furioso. Es normal que trates a los aldeanos de esa manera.... después de todo te mantuvieron aparatado de todo y de todos por alguna razón que aun desconozco....y aunque se que no tengo derecho a hablarte a ti precisamente de eso...no se siento...que de algún modo yo he pasado por lo mismo. ¿Es raro verdad?
ESTÁS LEYENDO
El Oscuro Amanecer
RomanceLa esperanza es ser capaz de ver que hay luz a pesar de toda la oscuridad. Esa sería la descripción perfecta de lo que pasa entre estos dos yordles, Veigar y Lulu, los cuales se conocerán en una Bandle completamente desconocida para ellos. Uno frio...
