Capítulo 27: Semillas de amor y dolor

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Se suele decir que la guerra no es el medio justificado para resolver ninguna disputa, da igual de que conflicto se trate o los intereses que haya por medio, aun así la raza humana en su afán de destrucción siempre ha buscado el conflicto. Para los noxianos, la violencia y la guerra formaban parte de su propia cultura, algo bastante sombrío y desagradable, pero que para ellos era lo más importante.

Ya había pasado un mes, desde que los noxianos habían lanzado su plan de invasión contra el reino de Demacia. Los ejércitos bastante parejos al principio del conflicto, se enfrentaron en las llanuras abiertas al este del país, sin embargo, un movimiento de tropas noxianas que pilló por sorpresa al ya debilitado ejército del rey Jarvan IV rodeó la capital del reino, tomándola en apenas dos días. Demacia acabó por rendirse al Imperio y después de eso.....todos los miembros de la familia real fueron ejecutados públicamente en la plaza principal de la capital, a la vista de todos los ciudadanos. Muchos de ellos lloraban o se sentían furiosos, otros sin embargo, magos principalmente, celebraban el derrocamiento del monarca y de su familia, pues Noxus les había prometido que bajo su dominio encontrarían la paz y la libertad que no pudieron en Demacia.

Uno de los espías que Bandle tenía colocados en los numerosos territorios de Váloran, en este caso en Demacia observaba con espanto desde la distancia el como los campos de trigo, antaño resplandecientes ahora no eran más que despojos humeantes, las casas completamente arrasadas y sus cenizas arrastradas por el viento llegaron hasta sus manos.

Scrach: es imposible..... debo de informar al cuartel general de forma inmediata. -el Yordle bajó a toda prisa del árbol donde estaba subido, atravesó el bosque de petricita y utilizando un antiguo encantamiento, abrió el portal que le conduciría a su tierra natal. En Bandle, el ambiente era una mezcla un tanto extraña, por un lado estaban los ciudadanos con su carácter despreocupado de siempre, trabajando duro y relacionándose de manera completamente natural, mientras que por parte del ejército era diferente. Los generales, habían ordenado a los comandantes de cada escuadrón que implantaran un sistema de entrenamiento exhaustivo, además de una campaña de reclutamiento masiva alrededor de toda Runaterra para hacer regresar a los yordles dispersos por el resto del mundo. Su tierra natal estaba en peligro y de seguro muchos de ellos desearían protegerla a toda costa.

Al principio, las cosas parecían marchar como estaba previsto. Una gran cantidad de voluntarios regresaron a la Ciudad para engrosar las filas del ejército. Fueron recibidos por Poppy, ahora nombrada agregada militar de las fuerzas expedicionarias de Bandle. La guardiana sabía lo que era vivir fuera de la propia "utopía", por lo que sería la encargada de dirigir a los que como ella dejaron su hogar para ser recibidos por una nación de acogida.

Por otro lado, Teemo y Tristana alistaban a las fuerzas de élite para el combate, así como para operaciones especiales que necesitaban de una precisión quirúrgica. Los generales vieron el valor de ambos y por ello los nombraron también Generales de bajo rango, de un pétalo. Los comandantes de más alto rango se distinguían por su número de pétalos. De uno hasta cinco.

Mariscal Bairon: mi más sincera enhorabuena a los dos. Ambos habéis demostrado una entrega sin precedentes y una capacidad de mando asombrosa. Estoy convencido de que en le futuro seréis capaces de incluso llegar a entrar en el consejo de los grandes generales. -dijo el mariscal mientras colocaba un pin con forma de pétalo dorado en las hombreras de sus uniformes.

Teemo: es un honor señor, sabe que siempre estaremos a sus ordenes y que protegeremos la Ciudad con nuestras vidas, pero..... - en ese momento el semblante de Teemo se ensombreció al recordar como había permitido que Veigar, Rumble y Lulu se escaparan de Bandle, para hacer dioses sabe que. La culpa lo seguía reconcomiendo por dentro, pese a que Tristana le había dicho que no era su culpa, al igual que su hermana Cassie.

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