Tras haberse encargado del mago, Lulu junto con el libro de hechizos de Veigar habían comenzado con un osado plan, que consistía en nada más, ni menos que en hornearle un pastel cuando despertara, de ese modo esperaban que se olvidara de todo lo que había pasado el día de hoy.
Mientras Morello inspeccionaba la despensa, Lulu se encargaría de ir buscando por los armarios de la cocina hasta encontrar todos los utensilios que le harían falta.
Lulu: (veamos...donde habrá metido la levadura...sin eso no podré hacer más que tortitas pequeñas) - la joven hechicera llegó hasta el último de los cajones, uno que quedaba bastante alto incluso para ella...además tampoco era experta en magia de levitación para abrir las puertas. Buscando una solución para llegar hasta ese armario, cogió uno de los taburetes que habían junto a una pequeña mesa pegada a la pared y se subió encima de él.
Lulu: ahhhh...v-venga...no puede estar tan alto....,¡¡maldita sea como es que Veigar puede llegar tan alto, si es de la misma estatura que yo!!? -Lulu trataba de estirarse lo más que le permitían sus pequeños bracitos y su piernas, incluso de puntillas, solo llegaba a rozar los pequeños pomos de las puertas del armario con sus dedos. El problema vino cuando una de las cuatro patas del taburete donde estaba subida se rompió en la zona de la base, desequilibrándola talmente y con un grito que se pudo escuchar hasta en las más lejanas tierras de Runaterra, cayó al suelo llevándose por delante el saco de harina molida que previamente había dejado encima de la encimera.
Lulu: ¡¡¡¡Uaaaahhhhhh.....!!!! -ahora Lulu estaba cubierta de una fina capa de harina de trigo, más bien parecía un fantasma
Lulu: ayayayayay......-q-que daño me he hecho... :(
Morello: ¡¡¡Lulu...¿estas bien?, que ha sido ese grito que has!!!.. -al entrar en la cocina Morello vio a la pobre hechicera cubierta de harina de la cabeza a los pies y menos mal que el camisón era largo que si no.... La verdad se preguntaba como es que había ido a parar así.
Morello: emmmmm.....
Lulu: no digas nada...s-solo ha sido un pequeño accidente nada más. -lo interrumpió mientras con un trapo trataba de limpiar la mayoría de la harina que cubría un más que evidente sonrojo de vergüenza. Se levantó casi al instante haciendo ver que no pasaba nada.
Morello: no pasa nada Lulu, ¿pero como has acabado así?
Lulu: pues verás....buscando levadura para el pastel que queremos hacer, intenté abrir ese cajón que está allí arriba. Pero...por lo visto ni con un taburete puedo llegar tan alto. No se que es lo que Veigar guarde allí, pero.... si es que puede llegar tiene que tener un brazo muuuyyy largo. ¿Tu sabes que es lo que hay ahí? -preguntó señalando a dicho armario para que el libro supiera de cual le estaba hablando.
Morello, pensado por unos segundos trataba de acordarse de que es lo que su maestro había llegado a guardar en aquel cajón, pero por algún motivo no era capaz de recordarlo. Solía tener buena memoria por lo que si no se acordaba, eso quería decir que no era tan importante.
Morello: si te soy sincero..no tengo ni la más remota idea, pero si lo guardó tan arriba puede o que..no haya nada de lo que preocuparse o que guarde algo importante, no se... - a Lulu aquella respuesta le sonó algo vaga, ahora tenía más curiosidad si cabe en saber lo que había allí.
Lulu: ummmm....puede que no haya nada, pero aun necesito la levadura... y no la he encontrado por ningún otro sitio.
Morello: sabes...yo te puedo servir de escalera.
Lulu: ¿ahh, de verdad? :3
Morello: claro....solo dime una cosa. ¿Cuánto pesas? - la pregunta fue respondida casi de inmediato con un potente sartenazo en toda la tapa superior...¿Qué narices había sido eso y porque ese tortazo tan gratuito?
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El Oscuro Amanecer
RomansaLa esperanza es ser capaz de ver que hay luz a pesar de toda la oscuridad. Esa sería la descripción perfecta de lo que pasa entre estos dos yordles, Veigar y Lulu, los cuales se conocerán en una Bandle completamente desconocida para ellos. Uno frio...
