Capítulo 24: La aldea escondida entre los valles

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Lulu: ¿Pix, eres tu?

La esfera de luz que se había parado frente a sus ojos se materializó como una especie de hada o duendecillo. Sus cuatro alas en forma de X, eran de un color morado o púrpura así como su cuerpo delgado y sus ojos reflejaban cierta preocupación por todo lo que estaba ocurriendo.

Pix: si....ya estoy aquí mi pequeña....ya no voy a volver a dejarte sola. -respondió acariciando la mejilla de la hechicera a la vez que limpiaba una lágrima que había comenzado a resbalar por su piel.

Lulu: ¿p-porque..... porqué te fuiste? ¿porque....me dejaste sola?....no sabes lo mal que lo he pasado últimamente, te necesitaba a mi lado.....puede que...snifff...no me acordara de ti, pero..... algo en mi interior sabía que no estaba completa. Snif....bueno...e-eso ya no importa. Ahora...lo que necesito es que me ayudes.... snifff...por favor....ayúdame a salvarlo. -la voz de Lulu estaba completamente quebrada, casi era incapaz de conectar más de un par de frases con sentido, antes de volver a derrumbarse por la tristeza. Ver a su amado Veigar en esa situación, simplemente le partía el corazón.

Pix: no te preocupes....para eso es que estoy aquí. Verás...esto es importante que lo sepas cuanto antes Lulu. Tu y yo...como creo que habrás podido notar compartimos un vínculo mágico irrompible, tan fuerte que cualquier conjuro que o tu o yo realicemos aumentará inmediatamente de poder, con lo cual ahora mismo....solo nosotros dos podemos salvar a Veigar de un destino fatal, pero....para que funcione lo que tengo pensado necesito que me traigas el libro de hechizos que tenía Veigar. -era muy arriesgado y él lo sabía, pero...no quedaba más remedio que hacerlo. Lulu por su parte no tenía ningún tipo de duda al respecto. Si conseguir ese libro era necesario, ella lo haría.

Rumble: ¿estás segura....snifff....d-de esto? -el mecánico no lo veía tan claro, ir allí supondría quedar a merced de Nocturne y no estaba dispuesto a permitir que su amiga arriesgara todo lo que tenía para cumplir con una tarea casi con seguridad suicida, pero.... antes de que pudiera decir nada más la hechicera por fin se levantó, le dirigió una mirada de confianza y echó a correr hacia adelante. Pix la acompañó de inmediato, se colocó a una distancia cerca de su cabeza, así sus hechizos quedarían sincronizados, al menos en el caso de que fuera necesario utilizarlos.

Pix: ¡¡¡Lulu escúchame, ahora mismo ese ser horripilante está ocupado manteniendo a Veigar en un mundo de pesadillas, aunque se llegara a fijar en nosotros no podría hacernos nada a no ser que rompiera la conexión con él.!!!

Lulu: ¿¡¡¡y porqué no lo liberamos ya de sus ataduras?, es lo más lógico!!! -replicó la hechicera

Pix: ¡¡¡piénsalo, no podemos hacer eso!!! ¡¡¡si lo liberas ahora, ese demonio dejará a Veigar medio muerto, luego nos atacará a nosotros y por último volverá a tratar de llevarse a tu amigo!!! -todo lo que decía parecía tener sentido, aun así no llegaba a entender bien que era lo que Pix estaba planeando.

Lulu no dejaba de correr, ya casi estaban allí. Vista de cerca, la escena era aun más perturbadora, el como Veigar se retorcía de dolor....no podía soportarlo. En un momento dado Lulu alzó su bastón de madera para atacar al demonio con uno de sus conjuros de magia blanca, sin embargo...., Pix la frenó en seco, pues solo por un impulso podían echar a perder todo su plan.

Pix: Lulu....se que es dificil...pero no podemos hacer nada por él ahora mismo, solo rezar para que no sucumba a las pesadillas de Nocturne. -con mil lagrimas brotando de sus ojos y el alma hecha pedazos, la Yordle le preguntó....

Lulu: ¿i-insinúas..... que le deje morir?

Pix: no, claro que no. Ya tenemos el libro, si lo que tengo pensado sale como tiene que salir, Veigar vivirá, pero para eso has de confiar en fi ¿si?- el hada la volvió a coger de uno de sus dedos, Lulu asintió y así fueron a preparar todo lo necesario.

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