Aquel hombre que lo había seguido se había perdido por un rato pero después fue astuto pues busco las huellas del caballo y empezó a seguirlas hasta que llegó aquella casa que se encontraba muy al fondo del bosque.
Se acercó y trato de mirar por las ventanas pero visualmente no vio nada, en cambio auditivamente pudo escuchar los gemidos del hijo del jefe, y solo eso faltó para que volviera rápido para avisarle al jefe.
En cambio justo ahora JiMin y JungKook se encontraban abrazados dulcemente.
— Te voy a limpiar. — Se separo de su pequeño.
JungKook demoro un poco en el baño pues el se limpio rápido su cuerpo y se colocó ropa interior junto a unos vaqueros.
Tomó una jicara con agua y la llevo hasta JiMin, buscó una toalla pequeña limpia para después disponerse a limpiar el cuerpo de su ángel.
No dijo nada solo empezó a limpiar, comenzó por el rostro, bajo a el cuello y pecho para después bajar por el torso y abdomen, siguió bajado hasta llegar a sus piernas y finalizar en sus pies.
Volvió a remojarlo un poco.
— Te ayudare a levantarte, la sábana ya esta sucia. — Lo cargo delicadamente para ponerlo en un sillón pequeño que se encontraba ahí mismo.
Quito la sábana sucia y tomó otra para remplazarla, camino hasta su pequeño para llevarlo nuevamente a la cama pero esta vez lo dejo boca abajo.
— ¿Te duele algo?. — Pregunto sacado la toalla del agua.
— Me duele mi cuerpo. — Se quejo.
Limpio su toda su espalda hasta llegar a sus nalgas, donde limpio todo rastro de semen. Paso a través de sus piernas hasta acabar en sus talones.
— Perdón. — Lo voltio con suma delicadeza. — Creo que ahora no podrás pararte. — Se acostó a su lado.
— No importa. — Sonrió. — Yo también lo disfrute. — Se ruborizó con sus propias palabras. — Aunque cuando dije que quería curarte no me refería a esto. — Río.
— Yo si me refería a esto. — Uso su voz seductora. — Espera aquí. — Se dirigió a su pequeño closet. — Es la ropa que que usaste para nada la otra vez. — Le extendió la ropa limpia.
— Gracias. — Agradeció comenzando a vestirse enfrente de el.
— Precioso y provocativo. — Lo observó de pies a cabeza.
— Kookie... — Bajo la mirada. — Tu y yo... — Sus nervios surgieron. — Somos algo... — Por fin lo dijo.
— Por supuesto que sí. — Se acercó a el. — Te marque como mío. — Tocó su marca en el cuello.
— Aún duele. — Entre cerró los ojos.
— Está es la marca posesiva de un lobo, donde cualquiera que se acerque sabrá que ya tiene dueño. — Explicó con voz suave.
— Ahora te pertenezco. — Sonrió con felicidad.
— Aunque no será fácil estar juntos, tu padre no nos quiere juntos. — Sus ojos se oscureciendo.
— No importa, lucharemos por esto. — Le tomo las dos manos.
En ese momento se escucharon ruidos provenientes de la parte de afuera, JungKook fue el primero en escuchar esto.
— Creo que... — Y no pudo terminar su oración pues fue interrumpido por personas que entraron por sorpresa en su casa.
Ambos entraron en pánico al ver gente dentro de la casa, estos hombres siendo dirigidos por una persona; HyoJong.
Estos separaron a JiMin y JungKook quien lucharon por ser soltados, HyoJong se dejó ver ante ellos.
— Te dije que te alejaras de mi hijo o habría problemas. — Se acercó al lobo. — Y tu JiMin. — Se movió hasta su hijo. — Eres una vergüenza para mi. — Le dio una bofetada. — Yo no te enseñe a ser un maricon. — Le dio otra mas fuerte. — Llevenselo y encierrenlo en su cuarto, no lo deje salir. — Ordenó. — Yo tengo algo que arreglar con JungKook.
Cuatro hombres se llevaron a JiMin a la fuerza, y JungKook estaba en su límite pues el ver a su ángel siendo golpeado y tocado a la fuerza por otros le encendía lo más feroz de su ser.
— No soy JungKook para ti. — Dijo con ojos oscuros. — Para ti soy Gguk. — Y en ese momento el lobo salió a flote dejando ver quien era de verdad, transformándose y asustando un poco a HyoJong.
Pero al parecer tenía el ego muy grande, probablemente eso no sería suficiente.
ESTÁS LEYENDO
En ti esta mi verdad
FanfictionLas cosas que suceden por "casualidad" muchas veces no son así, el destino puede envolver a personas en años diferentes pero que al final terminan en una misma fecha y sincronía, sin saber por qué esto pasa de esta manera. Pero...¿A que viene todo e...
