Nuevamente JiMin se dirigía felizmente a la casa de su querido gran lobo, caminaba confiado por todo lugar que pisaba, sabía que sentía cosas especiales por JungKook, cosas que nunca había sentido con otra persona.
Ahora cada vez que camina hacia la casa del lobo se le hacía más corto, pues rápido llegó a su destino.
Tocó la puerta una vez y solo eso fue suficiente para que el otro abriera la puerta, pero con mala cara.
— Gran lobo. — Sonrió al verlo.
— JiMin puedes irte, hoy no quiero estar contigo. — Trato de ser lo menos duro con el.
— ¿Qué?. — Su sonrisa se borro siendo remplacado por su cara triste.
— Qué no quiero estar contigo hoy, ni mañana ni nunca. — A él le dolía más que al pequeño. — No quiero que nos volvamos a ver. — Expreso con palabras firmes y duras.
— Pero yo... — Intento acercarse.
— No te acerques. — Se movió. — No te quiero cerca, quiero que te vayas y jamas vuelvas. — Cerró la puerta de una.
JiMin sintió sus mejillas humedecer, ¿Qué había hecho mal? ¿Por qué ya no lo quería?.
Dio una ultima mirada aquella puerta y salio corriendo mientras lloraba más, ahora solo quería estar en su cuarto sólo sin que nadie le molestará.
Tan pronto como corrió así es como llegó a su casa, sus mejillas mojadas de tantas lágrimas junto a unos ojitos tristes.
Al entrar de esta manera el primero que se alertó fue su padre quien corrió abrazarlo.
— ¿Qué sucede?. — Pregunto sinicamente.
— Papá. — Soltó un suspiro mientras lo abrazaba.
— Ve a descansar, no llores. — Limpio sus lágrimas. — No me gusta verte así. — Lo volvió abrazar.
— Gracias papá. — JiMin sentía la calidez de su padre sin saber que el era el culpable de su sufrimiento. — Iré a descansar. — Su padre le soltó.
— Descansa. — Le sonrió.
— Si. — Asintió aún con tristeza.
Al llegar a su cuarto no pudo evitar seguir llorando, le dolía mucho, se suponía que JungKook le quería mucho, que jamás le iba a dejar por nada del mundo pero justo ahora lo dejo.
Se enrollo en sus propias sábanas, abrazando una almohada mientras trataba de tranquilizarse.
Después de un rato se tranquilizó, quitó sus lágrimas con una toalla, soltó un suspiro más y volvió acostarse pero en ese momento una imagen llegó a su mente y ojos; una dónde JungKook lloraba de tristeza.
Su pecho dolió mucho al ver esto, sintió una extraña energía en sus ojos así que corrió a su espejo y se sorprendió al ver sus ojos azules brillar.
— JungKookie. — Susurro. — Esto no es verdad. — Negó. — No así. — Y con eso salió decidido de su habitación.
Se topo con su padre sentado en la sala pero solo lo paso de largo, no le importó.
Este al ver que JiMin se estaba yendo mando a llamar a uno de los "guardias".
— Quiero que lo sigas. — Ordenó.
— Si señor. — Salió detrás del menor.
JiMin se sentía tan desesperado que no lo pensó mucho para tomar un caballo y subirse en el para llegar mas rápido.
Este ya se encontraba arriba dirigiéndose hacia el bosque, el sabia algo que no calzaba con lo que estaba pasando; ¿Por qué JungKook lloraría por el si el mismo lo alejo?, y muchos dirán "¿Cómo sabes que es por ti?", no había respuesta para eso, el solo lo sabia.
Llegó mucho más rápido en caballo, lo amarró en un árbol para que no se escapara y corrió hacia la casa del lobo.
Ni siquiera tocó pues la puerta fue abierta por un JungKook con los ojos inchados de tanto llorar.
— Déjame curarte de tus demonios. — Pronunció con una voz preocupada y desesperada.
— Curame. — Respondió mientras le tomaba de la cintura y lo introducía en su casa.
Mientras tanto el que lo seguía ya se había cansado y apenas iba a entrar al bosque pero no era idiota, el sabia que donde el caballo este ahí estaría JiMin, así que no le importó y entro al bosque.
ESTÁS LEYENDO
En ti esta mi verdad
FanficLas cosas que suceden por "casualidad" muchas veces no son así, el destino puede envolver a personas en años diferentes pero que al final terminan en una misma fecha y sincronía, sin saber por qué esto pasa de esta manera. Pero...¿A que viene todo e...
