En el año 2025 la sobrepoblación afectó al mundo consideradamente. Principalmente a los países asiáticos y americanos, inquietando no solo la estabilidad de la economía, sino el medio ambiente y los estándares de orden a nivel mundial. El gobierno d...
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CHAD
Me muevo deprisa, y dejo que todos pasen al elevador, cerciorándome que nadie se atraviese, pero en cuanto las luces se encienden de nuevo, veo a Yordy correr hacia nosotros.
—Rápido —murmura, presionando el botón para comenzar a subir.
Apuntamos a la puerta para disparar cuando alguien quiera detenernos, pero tardan demasiado y comenzamos a elevarnos.
Las alarmas se encienden de nuevo, ahora nos cazaran a todos.
—Nos estarán esperando arriba, necesito que se cubran mientras Seis y yo disparamos —ordena Yordy, más nervioso que yo.
Reparto mis dos armas extras a los primeros que se ofrecen y Yordy hace lo mismo; el edificio está plagado de guardias y no puedo imaginar lo difícil que será salir.
"¿En qué estaba pensando?"
Las alarmas suenan más fuerte conforme subimos, el miedo casi es palpable dentro del contenedor y me preparo con mi arma en alto, listo para disparar. Pero pienso, saco una granada y en cuanto el elevador se detiene, quito el gatillo, para cuando las puertas se abren, la tiro.
—¡Abajo! —Les grito y lo hacen, cuento diez y la granada estalla.
Eso nos dará un poco de ventaja. El humo aún no se disipa cuando salimos, alerta a cualquier movimiento o ataque.
Muevo mis manos hacia atrás, para indicar que quiero a todos detrás de mí; intentan guardar silencio, y yo poder ver algo entre todo el humo y cuerpos convulsionando.
Me reprimo, siento una punzada de culpa y nauseas al mismo tiempo. Esta gente tampoco tiene la culpa de que ella los controle de ese modo; de que los mande a morir a su maldito beneficio.
—Tomen las armas que se encuentran en el suelo —Le indica Yordy, y hacen lo que pide.
—Una salida de emergencia —Le pido—, dime donde hay una.
Yordy da un par de pasos hacia delante, y me señala un camino.
—Por atrás, pero deprisa —Mueve a todos adelante y corren.
Me quedo hasta que avanza el último, pero escucho las voces y pasos de los guardias que ya vienen sobre nosotros. Apretó mi arma, tratando de estar atento a ambos lados. Las luces parpadean, siento que me mareo. Las pisadas están muy próximas y los nervios se me rebatan; tengo la boca seca y no puedo respirar normal.
—¡Ahí! —escucho y quiero empujar a todos.
Las balas salen y todos se agachan.
—¡Sin dejar de avanzar! —Les indicó, disparando, tratando de poder tirar por lo menos a los que van enfrente.
En un momento no tengo tiempo de disparar, todos salimos, la luz solar nos da en la cara y se quejan. Pero no dejan seguir a Yordy que trata de llevarlos lo más lejos posible.
—¡Disparen! —pido, y la ayuda no tarda en llegar, un grupo de secundarios se reúne a mi lado, y disparamos sin dejar de seguir, de espaldas a los demás.
Los veo caer y me tenso, la ira me perfora.
Llegamos al alambrado, pero esta electrificado; y todos se detienen. Es todo, pienso, no sirvió de nada. Si intentamos escalar nos quemamos, si avanzamos, nos asesinan.
Pero una granada estalla, veo los cuerpos volar, y recibir disparos, todos los secundarios hacen ruido, y se cubren.
Tyron, pero no, un grupo de la rebelión está dentro, y causando todo tipo de estragos.
—¡Hora de irnos! —medio grita Emer, que sobre sale de la formación.
La seguimos a un lado de todo el alambrado, y entre la multitud visualizo a Rick, que corre a mí y respira irregular.
—Mery —toma aire—, ella te buscaría junto a Devon y Tyron.
Mi corazón palpita con rapidez; miro alrededor; debo dejar la formación si quiero ir a buscarla.
—¿Sabes si iría con sus padres? —Inquiero pero Rick se encoge en hombros.
Me detengo, y Yordy me mira.
—¿Seis? —analiza, caminando a mí.
—Debo hacer algo —Le digo, y este asiente.
Agradezco su compresión y me alejo de la formación; Rick corre detrás de mí.
—No, Rick, debes ponerte a salvo —Le digo, tocando su hombro con sutileza.
—Solo quiero percatarme de no perder a otro compañero —contesta, con toda la sinceridad en sus grandes ojos.
Asiento, y ambos nos metemos de nuevo a la ciudad.
Las alarmas suenan en toda la ciudad, la gente corre para meterse a sus casas, y siento un poco de pena por ellos.
Pasa un grupo de guardias y tomo a Rick de la ropa, lo jalo para escondernos al borde de un muro. Y solo pienso en que la rebelión se vaya sin problemas.
—Rápido —Lo jalo de vuelta y comenzamos a correr dentro de un edificio, en donde pienso que Mery debe de estar, por ahí trabajan sus padres.
Las alarmas hacen tanto ruido que no escucho ni siquiera con claridad mis pensamientos; y pronto cae una bomba de gas entre nosotros.
—Mierda —gimo, cayendo de rodillas, apenas, viendo el cuerpo de Rick derrumbarse a mi lado.
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Sin nada qué decir, solo que ya estamos llegando al punto alto de esta segunda parte.
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