...
CHAD
Día 7.
Nos detuvimos a dormir un poco, un par de hora solamente, y no sabíamos que nos esperaba más adelante. Comenzábamos a creer que los temblores eran para hacer más pequeño el terreno, y sea, más fácil encontrarnos.
Todavía no me incorporaba bien cuando un pajarraco se colocó justo frente a mí, mirándome como si supiera algo de mí. Moví la mano, ahuyentándolo; este voló, pero pronto llegaron dos más.
De inmediato moví a Mery, un par de zangoloteadas fuertes cuando vi llegar a más aves negras, todas mirándonos.
—¿Qué es eso? —preguntó, parándose de golpe, asustando un par—, ¡chicos! —Los llamó; todos se asustaron cuando vieron las aves, que se pavoneaban de lado a lado.
Nos movimos con lentitud, dando pasos ciegos detrás, alejándonos de a poco para pasar desapercibidos. Incluso aguanté la respiración.
Hubo un ruido, diminuto. Y uno me atacó, traté de guardar la cordura, pero no pude, moví las manos, cuando sentí los picotazos.
Y de pronto comenzamos a correr.
Una parvada de aves nos siguió, sin descanso, picoteando cada bulto de carne que tenían de frente, lastimado y arrancando. Los gritos y quejas de mis compañeros me ataron los oídos.
"¿Qué podíamos hacer?"
Ahuyentarlas con las manos por encima de nosotros, tratar de huir era inútil. Y pronto vi todos dejarse caer al suelo, cubriendo su cuerpo, tomando una pose protectora y los imité, haciendo lo mismo.
Las aves picoteaban el traje y las manos expuestas a ellas.
—Se cansarán —dije en voz alta, y aunque creí que era pronto, ellas nos dejaron solo muchos minutos después, cuando el cuerpo ya no reaccionaba y todo en mí estaba dormido.
Sentí su aleteó lejos, me tiré y vi el cielo. La sangre en mis manos era mucha, y el ardor también.
—Esto era por lo cual pedían no tener el cabello largo —mencionó Yami, levantándose para ayudar a su compañero.
—Solo fue una distracción, debemos movernos —aseguró Devon.
Sabían que, a estas alturas del partido, todos estábamos cansándonos. Ya nadie tendría misericordia. No se me metía a la cabeza el hecho de pensar solo en ello.
Mery me tendió la mano para poder examinar mis heridas, moviendo un poco la sangre con su pulgar.
—No son muy profundas, no han arrancado carne —mencionó, dándome una media sonrisa.
Nos adentramos después de un rato, recuperando el aliento. Y con mucho cuidado para no ser sorprendidos por algunos secundarios.
...
MERY
Soporté el ardor de las heridas, supongo que era lo menos que podíamos aguantar. Había miedo y de eso no tenía ni un poco de duda. Estábamos llegando al final de la prueba y sentía el ambiente muy pesado.
Miré a todos lados cada que la oportunidad me lo limitaba. Y cuando todos se detuvieron para descansar, me sentí con los cabellos de punta.
—Debemos dormir —aclaró Ane, tirándose sobre la tierra húmeda.
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La prueba ✔
RomansaEn el año 2025 la sobrepoblación afectó al mundo consideradamente. Principalmente a los países asiáticos y americanos, inquietando no solo la estabilidad de la economía, sino el medio ambiente y los estándares de orden a nivel mundial. El gobierno d...
