...
MERY
La sensación de hormigueo seguía instalada todavía en mis labios, y por un momento, se me olvidó todo.
No podía dejar de sonreír, incluso cuando todos alrededor estaban tensos del saber qué pasaría en la última prueba.
El entrenamiento nunca se había tomado en serio, ni siquiera cuando la presidenta lo decretó, pero ahora mismo, después de que a todos nuestros padres nos hayan dejado claro que sí era importante; todos despertaban y después del desayuno, entrenaban hasta la hora de la cena.
La seriedad era inminente en sus rostros, nadie decía nada que no sean nuevas tácticas de lanzamientos, de golpes o velocidad.
Chad me sonrió de lejos, mientras armaba lanzas para caza, y ahora me sentía totalmente extraña. Mi compañero y yo teníamos una especie de noviazgo. Cosa que jamás imaginé ni en todo lo que tenía pensado hacer saliendo de aquí.
El único problema era que pronto entraríamos a la última prueba y nuestro futuro era incierto. Por más que anhelaba estar con él después de esto, no sabía si sería posible.
Me enderecé, mirando a todos a mi alrededor, secando el sudor de mi frente con mi antebrazo.
—Haremos una reunión después de la cena —avisó Yami, caminando a mí, dando zancadas.
—¿Reunión? —inquirí, ella movió la cabeza de lado a lado, apretando los labios.
—Beberemos un poco —decretó—, nos queda muy poco y todavía nos sobra mucha agua ardiente —levantó las cejas, jugando con ellas un poco.
—Lo pensaré —dije, y ella hundió los hombros.
—Vamos, Mery —me movió un poco con sus manos, sujetando mis hombros—, podría ser tu único mes de vida y no haces nada divertido.
Hice una mueca.
—Eso me quita las ganas por completo —revelé.
Ella asintió, cerrando los ojos.
—Tienes razón, lo siento...
...
Devon ya no se acercaba mucho a mi como antes; mantenía la distancia, extrañaba sus charlas, pero no lo culparía, Chad era incierto, y nunca sabíamos cuando le tiraría un golpe a alguien.
Me coloqué una camiseta larga, y un jeans de licra. No pretendía ir a la reunión, pero seguro Chad lo haría, y si me invitaba, no quería negarme.
La mayoría ya había cortado su cabello, por lo menos hasta el hombro, quizá me excedido un poco; pero ya no me daba vergüenza mostrarme.
Vi a todos salir de sus casas cuando la luz descendía de arriba, incluso Devon salió sin decir nada, seguido de Yami y Rick que corrieron gritando de la emoción.
Me senté al borde de mi cama, acomodando mis cosas antes de dirigirme allá.
—¿Iras a la reunión? —preguntó Chad, sentándose frente a mí.
—No lo sé —aclaré.
—No iré si no quieres —dijo, y sentí un alivio, porque no quería ir.
Le sonreí.
—Me alegra, no quería ir.
Chad acarició mi mejilla, y me dio un beso casto en los labios.
—Estoy un poco cansado —murmuró, recostándose—, no sé si sea por los pensamientos que no me dejan dormir, o por el entrenamiento.
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La prueba ✔
Lãng mạnEn el año 2025 la sobrepoblación afectó al mundo consideradamente. Principalmente a los países asiáticos y americanos, inquietando no solo la estabilidad de la economía, sino el medio ambiente y los estándares de orden a nivel mundial. El gobierno d...
