41: Imposible

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MERY

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MERY

Mis padres me miran atónitos; no mueven sus gestos. Y en medio de la habitación, Noah, está nervioso.

Las alarmas de la ciudad están muy fuertes, y al decirles a mis padres mi plan, el plan de la rebelión, parecen decepcionados; y yo me siento pésima.

—Mery... —mi madre deja las palabras en el viento, no puedo ni siquiera mirarla a los ojos.

—No puedes hacer esto, Mery, a todos nuestros antepasados les ha costado mantener a raya este sistema —Papá me toma del brazo—. No puedes ponerte así solo porque no puedes estar con Chad.

Me duele que piense que solo lo hago por el romance con Chad, y también que no se dé cuenta de todo lo malo que ha hecho la presidenta, y todos los presidentes que han estado.

—¿Qué hubiesen sentido ustedes? —Inquiero, mirándolos a ambos, cuando me apartan la mirada—, ¿si yo no hubiese salido de las pruebas?

—Pero saliste —murmura mi madre y siento que mis ojos se humedecen.

—Vengan conmigo —pido de nuevo, al borde de las lágrimas—, viviremos bien...

Mi padre niega y se aparta, pero mi madre me toma la mejilla; la acaricia un poco y se le llenan los ojos de lágrimas.

—Este es nuestro hogar —murmura—, no nos iremos de aquí.

Lagrimas saladas ruedan por mis mejillas, y me aparto, caminando lejos de ellos.

Devon y Tyron me esperan afuera, y es tiempo de partir, encontrar a Chad y prepararnos fuera. Siento la mano de Noah tomar la mía cuando paso a su lado.

—Yo sí iré contigo, Mery —Me mira a los ojos.

Mi madre acelera el paso y toma a Noah. Él la mira.

—Yo tampoco creo que esto sea un hogar —manifiesta, soltando el agarre de mi madre—, vamos con ella —Pide, pero mi madre da un paso atrás.

—No puedo creerlo —murmura mi padre llegando atrás—, se arrepentirán de traicionar a su ciudad.

Mi madre se gira, nos da la espalda y mi padre la abraza, mirándonos mal a ambos.

—No vuelvan jamás —esclarece, moviendo una mano hacia al frente.

Tomo la mano de Noah, y no los miro ni una sola vez más, abro la puerta y salgo; Devon me mira, y Tyron se da cuenta que hemos fracasado.

Sus padres de Devon tampoco quisieron venir, y solo espero que los de Rick lo apoyen. En ese momento no dejo que la tristeza se apodere de mí contengo todas las lágrimas que puedo, aprieto la garganta y sigo mi camino.

Devon comparte una mirada conmigo. Tampoco ha llorado, y a pesar de que su hermano mayor falleció el año pasado, según nos contó, sus padres no quisieron ir con él. Cuando tratamos de salir del edificio, Tyron nos empuja hacia atrás, y nos mira con seriedad.

La prueba ✔Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora