38: Propuesta

4.1K 483 114
                                        


MERY

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

MERY

El turno ha terminado, me siento agotada y no quiero volver a casa, necesito ver lo que me habían encargado y no estoy lista para ver a Rick a la cara. Estoy muy apenada, y la verdad es que no he dejado de pensar en Yami, y el cómo nos habría venido de mucho ayuda su simpatía en estos momentos.

No he hablado con Noah, tampoco con mis padres, no sé cómo decirles, después de todo el empeño que pusieron para que yo sobreviviera en esas pruebas.

Siento que me tacharan de mal agradecida.

Me lavo las manos para poder salir e irme a casa; me preparo mentalmente para cualquier acercamiento a Lion; sé que la presidenta le ha ordenado consumar el matrimonio, pero no quiero, y no sé cuánto respetará mi decisión.

—Recuerda lo que hablamos, Mery —Me guiña Tyron antes de abandonar la sala de emergencia.

Tomo mis cosas y me encamino a la estación para tomar el tren de vuelta a casa. Quiero dormir demasiado para poder hacer mis deberes mañana, sé que Devon no pondrá resistencia, y aunque Rick me cueste mirarlo, tampoco pondrá obstinación.

Vuelvo a casa, tratando de no llamar tanto la atención de Lion, que yace en el sofá. Y cuando paso por su costado, se levanta, mirándome con seriedad. No digo nada, y sigo mi marcha.

—Mery —dice, me sigue hasta la habitación.

—¿Qué pasa?

Se me acerca levemente, y me pongo tensa.

—La presidenta me ha dado orden de seguir con la procreación —menciona muy sutilmente, y las manos me sudan—, tranquila, ya he dicho que no te haré daño.

No me tranquilizo del todo, sigo tensa y quiero alejarme un poco más de él.

—Dime a dónde vas todas las noches, dímelo Mery, y juro que te ayudaré —su voz se suaviza todavía más—, te apoyaré en lo que sea.

No sé si confiar en él, lo temo, tampoco sé que tan familiarizado esta con la presidenta, y si esto realmente es algo para sacarme algún tipo de información, solo espero que no.

Paso grueso e intento pensar en cómo cambiar el tema.

—Ahora estamos unidos, como marido y mujer, no temas en que no te ayudaré —continua con lo mismo, y me le quedo viendo.

—¿Qué tan capaz eres de ayudarme en lo que sea? —pregunto antes que nada.

Lion hace contacto con mis ojos, y no le pierdo la mirada, quiero ver toda la sinceridad reflejada en ello. Su ceño cambia y sé que se ha percatado que es algo turbio, algo fuerte. Porque se acerca.

—¿Qué haces en tus tiempos libres, Mery? —Hace la pregunta con mucha más seriedad que anteriormente.

—Antes debes decirme qué tan leal puedes llegar a ser...

La prueba ✔Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora