En el año 2025 la sobrepoblación afectó al mundo consideradamente. Principalmente a los países asiáticos y americanos, inquietando no solo la estabilidad de la economía, sino el medio ambiente y los estándares de orden a nivel mundial. El gobierno d...
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MERY
Dos meses después...
Me quedé dormida sobre la mesa de servicio, de nuevo. Había atendido al último paciente por gripe. Miré la hora, ya era hora del almuerzo.
—Mery, ya están los resultados de tus análisis —Me dijo una de las enfermeras que trabajaba conmigo.
No me sentía bien desde hace semanas; por una época pensé que era por no dormir bien, pero conforme avanzaba el tiempo. Empeoraba.
Tomé el folder entre mis dedos. Lo último que quería era preocupar a Chad, no quería que supiera si tenía una enfermedad. Apenas se estaba recuperando de todo lo que pasó, no quería que se sienta estresado por ello.
Todos salieron entre risas del hospital para poder ir almorzar. Me quedé unos instantes, abrí el folder y leí detenidamente. Pero al ver que todo iba bien, entonces me percaté de que algo había dado positivo.
—No puede ser —murmuré en silencio, tomando los papeles para depositarlos en la basura.
Salí de prisa, antes de que Chad me venga a buscar. El comedor ya estaba totalmente lleno, pasé con rapidez para poder llegar a un asiento libre. Me masajeé la sien; era el momento menos indicado para tener un bebé. No era la edad adecuada, no era el momento, ni la circunstancia. Tenía que apoyar en la batalla, y no sabía que tan malo podría ser para el embarazo.
—¿Todo bien? —inquirió Noah, llegando con una sonrisa que se le borró cuando me vio la cara.
—Sí, bueno... —Me quedé callada cuando vi a Chad entrar al comedor.
Noah frunció el ceño.
Chad no era de mi edad, lo descubrió hace dos meses. A mí no me importaba en lo absoluto, él se sintió un poco incómodo con ello. Pero ya lo superó, bueno, eso demostraba la mayor parte del tiempo. Emer quiso hablar con él, acerca del tema de sus padres, pero Chad se ha negado todo el tiempo. La evade cada que el tema sale a flote, y sabía que un día no podría escapar.
Me removí en mi lugar para que Chad se sentará. Noah seguía viendo en incógnita. Pero dejé de prestarle atención. Chad se veía mejor, se había dejado el vello facial y tampoco había cortado su cabello. Ahora sí lo notaba, él era mayor a mí.
Me estiré para darle un beso.
—¿Todo bien? —preguntó, mirándonos a ambos.
Le miré a Noah en advertencia y solo sonrió.
—Sí, todo bien —aclaró Noah.
La relación con Noah no era de lo mejor; no nos habíamos conocido muy bien como lo habría querido. Él y Lion se habían hecho unidos, y no quería entrar en detalles. Devon y Rick también se estaban adaptando muy bien, al igual que los padres de Rick.