Chapter 30

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~ S O F Í A ~


Una vez había llegado Bruno del parque decidimos pedir algo para comer, no estaba cómoda con ocultarle esas cosas a Santino, pero le había llegado a conocer realmente y sabía que no era bueno decirle algo sobre Carlos, ahora menos cuando estábamos realmente bien. El niño no había notado mi mal humor, pero Santino si. El hasta me había preguntando una y otra vez que sucedía pero yo no podía decirle, no por ahora, hasta saber que realmente había pasado y porque estaba libre, debía llamar a la abogada que nos había ayudado cuando le metido preso.


Luego de llamar a mi madre quedamos en vernos en un lugar bonito que había sugerido Santino, durante todo el tiempo que llevaba acá, vacacionar no fue algo que hice como me habría encantado pero pasaron muchas cosas que me lo impidieron, aunque se que eran simples excusas, me había dedicado a mi trabajo para evitar pensar en otras cosas que estaban en mi cabeza, no había pasado mucho tiempo desde lo que había pasado con Javier y no quise escuchar lo que decía mis amigos donde me recomendaban visitar a un terapista o a alguien que me ayudara a sentirme mejor, soy terca, eso era algo que necesitaba cambiar pronto.


—¿Te gusta el lugar? —Estábamos cerca de la Fontana di Trevi, un lugar que siempre había querido visitar, pero hasta ahora se me daba. Bruno estaba sobre los hombro de su padre, mientras que yo estaba apreciando lo que estaba frente a nosotros, habían muchos turistas, pero eso no le quitaba lo hermoso al lugar.


—Me encanta Santino —Ya no me daba miedo demostrar mi cariño hacia Santino frente a su hijo, el se me quería ahora y me aceptaba, así que no había tanto problema—. Gracias.


—Todo lo que quieras Cara —Sonreí negando la cabeza, le tomé su mano y comenzamos a caminar por el lugar, buscando a mi madre y mi abuela, quienes habían sido las únicas que habían confirmado venir, mi padre estaba trabajando y mi hermana estudiando, sabía que pronto nos íbamos a reunir todos, alguna cena o así, pero mientras quería estar con ellos, me sentía segura a su lado.


—¡Hija! —Mi madre nos había encontrado mientras nos acercábamos mas y mas la fuente, quería verla mas de cerca, la mujer me abrazó con fuerza y luego siguió mi abuela—. Hola Santino —Dijo la mujer abrazándolo como si lo conociera de toda su vida.


—Que gusto verlas, les presento a mi hijo Bruno... —El niño las saludo con su mano y una sonrisa.


—Que niño mas lindo —Dijo mi madre feliz. Esto me traía tanta paz que no podía explicar que pasaba en mi cabeza. Verlos llevarse bien—. La abuela tiene ganas de un gelato, así que, podrías guiarnos para comprar uno Santino.


El lugar era hermoso, me hizo olvidar todo lo que había pasado con los mensajes de Andrea, no era nada bueno eso, pero a la vez quería resignarme que acá nada me pasaría, tampoco quería preocupar a mi familia nuevamente con algo así. Dejamos a mi abuela con Santino y Bruno en la mesa mientras mi madre y yo íbamos a comprar los helados. Quería aprovechar ese momento para hablar con ella.


—Mamá, necesito el numero de la abogada Miriam —Dije sin mirarla, quería ver si el sabor que pidió Bruno estaba. La mujer me tomó del brazo y eso me hizo verla al rostro—. ¿Qué pasa?


—¿Ya lo sabes? —Fruncí el ceño al no entender lo que me decía. Pero después de un par de segundos entendí que ella sabía lo que había pasado con Carlos y no me dijo nada, ¿Por qué mi madre me ocultaría algo como eso? Ella sabía todo el daño que me había hecho Carlos y era importante para mi saber que le habían dejado libre o, más bien, porqué le había dejado libre.


—¡Mamá! —Me solté de su brazo—. ¿Desde hace cuanto lo sabías?


—Desde hace como una semana Sofi... Es que la abogada me llamó y me dijo lo que estaba pasando, al parecer los papás de Javier pagaron para que lo dejaran salir, supuestamente alegando que sufría de alguna enfermedad y que debía estar bajo mejores cuidados —Todo era una mierda. Carlos había siempre sido muy sano, durante toda nuestra relación jamás se enfermó de nada, así que todo había sido una vuelta para dejarle libre, pero ahora me estaba buscando—. Lo mejor es que no nos metamos... Estamos lejos...


—Debiste decirme lo que estaba sucediendo mamá, ¿No crees que esto iba a afectarme? Estamos lejos, si, pero todos en el edificio saben que me venia a Roma, sabes cuanto dinero tienen los papás de Carlos, perfectamente puede tomar un vuelo acá y... —No quería pensar que podía hacerle daño a Santino o a Bruno por estar cerca de mi—. Mamá, no vuelvas a ocultarme algo así... Si llegas a saber algo, debes decirme... —Me alejé un poco de ella para caminar el mostrador y pedir los helados.


El resto del día había pasado tranquilo, aunque me costaba quitarme ese dolor en el pecho que sentía, no podía dejar de pensar que mi familia estaba en peligro, no estaba tranquila en ningún momento, no era algo bueno para mi.


Una vez habíamos acabado nuestro paseo, decidimos dejar a mi madre y mi abuela en el que había sido cuando llegue mi hogar, estaban viviendo todos ahí decían que les gustaba el lugar a pesar de ser pequeño, quería volver a trabajar para ayudarles a buscar algo mejor.


—Ir a acostar a Bruno en su cama —Santino llevaba al pequeño en sus brazos, yo debería llamar a Andrea ahora que podía, la conocía y seguramente estaba despierta.


Me fue hasta el jardín para hablar con más calma. Al hablar con ella, mi corazón comenzó a latir con fuerza.


—Amiga, deberías irte de Roma un tiempo —Dijo Andrea. Yo estaba dando vueltas por el lugar, no podía quedarme tranquila ahora.


—Andy no puedo hacer eso, tengo una vida acá y quiero volver a trabajo —Respondí rápidamente.


—Lo se pero es lo mejor para ustedes... Carlos me llamó hace un par de horas...


—¿Qué? ¿Qué te dijo Andy?


—Dijo que sabía dónde estabas, y si no querías que el se fuera a Roma, era mejor que te comunicaras con el, necesita hablar contigo...


—Por una mierda... ¿Cómo voy a hablar con el? —Esto no podía estar pasándome a mi, parecía una broma. Justo cuando quería estar tranquila y parecía que todo estaría bien, el regresaba a mi vida.


—Solo te digo amiga...


—Te llamo mañana más temprano, hablaré con Santino esta noche —El debía saber lo que pasaba.


EME.

BOSS || #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora