Chapter 41

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~ S I N   N A R R A D O R ~


Con las cosas que estaban pasando, parecía que las horas comenzaron a anda muchísimo más lento, los agentes habían llegado a la casa donde tenían a Sofía. Y como Carlos estaba con ella golpeándola como siempre, no escuchó cuando abrieron una de las puertas. No fue hasta que habían más hombres en la casa que ambos se dieron cuenta que algo estaba mal. 


—¡Llego tu hora Sofía! —Carlos sacó un revólver y le apuntó a la joven. Quien con sus ojos intento pedir por su vida. Era lo único que tenía. Cuando pensó que le habían disparado, abrió los ojos y se dio cuenta que a quien le habían disparado fue a Carlos, seguía vivo, pero le habían herido en la pierna.


—¡La tenemos, la tenemos! —Eso fue lo último que escuchó la muchacha antes de caer desmayada. Ya no aguantó más. Llegaba casi dos semanas ahí, aguantó muchísimo durante todo ese tiempo. Los policías debían actuar rápido, llevar a la pequeña al hospital más cercano, que estaban esperando por ella desde hace un par de horas. Tenían todo listo. Había sido un éxito pero debían apurarse ya que Sofía tenía el pulso lento, no parecía respirar y estaba demasiado pálida.


Santino se comía las uñas. Había recibido una mensaje de Massimo diciendo que la misión había comenzado y que tendrían respuestas en poco tiempo. Ahora mismo estaba en casa de los padres de la joven quien parecían estar más tranquilos pero a la vez el podía ver el miedo que sentían de enterarse de que algo malo de había pasado a su hija.


—¡Tienen a Sofía! —Dijo el hombre luego de revisar su celular pues recibió el preciado mensaje de Massimo. Se escucharon un par de gritos en la sala y con eso llegaron los abrazos. Había sido un alivio para todos, dos semanas de incertidumbre fueron suficientes—. Están en un hospital de Amalfi, pediré el helicóptero para llegar lo más rápido.


—¿Puedo ir contigo? —Preguntó la preocupada madre de la joven, Santino aceptó y tomaron sus cosas mientras el hombre llamaba para hablar con el helipuerto y que tuvieran el vehículo una vez llegara al edificio. Jamás lo usaba al menos que tuviera que viajar no tan lejos.


Para eso el hombre había hablado con Massimo, le aseguró que Sofía estaría en el Hospital más cercano lo más pronto posible, no podían mentirle en ese momento. Nada en su vida podría ser peor. El pensaba que todo esto le había pasado a ella era por su culpa y sabía que luego de asegurarse de que ella estaría bien, el tendría que alejarse de ella, cuidarla de esa forma.


—Llegamos.


Finalmente habían llegado al hospital de Amalfi. Santino corría como un desgraciado, no espero por un auto, no estaban tan lejos del hospital. Massimo tenía muchos contactos y habían logrado aterrizar en el edificio de la policía que estaba detrás.


—Necesito saber dónde está Sofía Ronan... —La enfermera buscó lo más rápido que podía.


—La señorita Ronan de encuentra está siendo atendida por los médicos, la están estabilizando, vaya a sala de espera y cuando tengamos noticias de ella, le buscaremos.


Más espera. El hombre estaba volviéndose loco, no podía hacer nada más que hacer caso, cuando la madre de la chica llegó a su lado se sentaron ambos en silencio esperando noticias de Sofía. Parecía que había pasado horas, pues todo iba en cámara lenta, al menos para el hombre era así.


—Familiares de la señorita Ronan —Un doctor finalmente se había acercado a ellos. Ambos corrieron hasta el, tenían miedo de escuchar lo que tenía que decir ese hombre.


—Ella es su madre, yo soy su esposo... Dígame, ¿Cómo está Sofía? —Habló Santino moviendo sus manos.


—La señora se encuentra bien, está estable, por suerte solo tenía un cuadro de deshidratación y ahora está descansando... —La respuesta había sido grata para ambos, evitaron saltar por respeto a las que estaban ahí—. Con respecto al embarazo tendrá que tener muchísimo reposo, tuvo suerte de que no le haya perdido... —Santino palideció. En cambio la mujer no entendió lo que dijo el doctor pero intuyó que eran malas noticias por el semblante de Santino.


—Lo tomaré en cuenta —Respondió el hombre luego de varios segundos en silencio—. ¿Qué tiempo tiene el embarazo? —Su voz apenas salía de su boca, tenía miedo que Carlos le haya hecho algo.


—Tiene 4 semanas de embarazo, le entregaremos los exámenes completos para que vea las ecografías


Santino bajó la cabeza y quiso llorar. Sería papá nuevamente, ahora irse no era una opción, debía quedarse al lado de la chica. Perderla a ella y su futuro bebé, era algo que no se podía permitir.


—¿Cuándo podremos verla? ¿Ella sabe esto?


—Ahora está sedada pero pueden quedarse con ella, la subirán a una habitación y podrán verla... Y no, aún no hemos podido decirle...


—No lo haga, yo se lo diré. Esperaremos acá, muchas gracias doctor.


—De nada... —Santino miro a su suegra y no sabía qué decirle. La mujer no había entendido parte de lo que el hombre había hablado con el doctor. Ladeo la cabeza esperando que hombre respondiera sus dudas. En cambio el se debatía si debería contarle o no en ese momento.


—Sofía está bien, eso si lo entendiste...


—Pero dijo algo más... ¿Todo bien?


—Si, todo bien... Solo que tengo que decirte algo... Sofía tiene 4 semanas de embarazo...


—¿QUÉ? —La mujer estaba asustada y, a la vez, emocionada. Sería abuela.


—Si, me lo acaba de decir el doctor, no sé qué tan buena idea sea que le contemos ahora... Deberíamos esperar a que salga del shock... Por favor.



Santino estaba seguro que esa noticia cambiaría la vida de ambos, vida que ya estaba vuelta para arriba, pero era momento de un poco de paz para ambos. Del brazo de la mujer caminaron hasta la habitación de la chica y ahí se quedaron hasta que, finalmente, la mujer abrió los ojos. Lo primero que hizo fue mirar a su madre y comenzar a llorar. Pero lo que hizo que la sangre de Santino helara, fue la mirada de odio que le dio la mujer.



—No quiero verte Santino... —Comenzó a llorar nuevamente, dejando al hombre mudo, no sabía que responderle, su corazón se había roto, no había nada más que salir de ahí y hacer feliz a la chica sin su presencia.


EME.

BOSS || #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora