Chapter 11

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~ S A N T I N O ~


El vuelo había estado tranquilo, podía ver cómo Sofía se removía en su lugar incomoda luego de haberle dicho que me la cogería más duro que Christian. Estaba listo para pasar a la segunda fase de mi plan pero tampoco quería incomodarla aún más.

No era mi estilo.

—Es hermoso —Sofía estaba con la cabeza asomada de la ventana del auto que nos estaba llevando hasta el hotel donde nos quedaríamos. Teníamos dos días libres para ver la ciudad pero yo tenía tantas cosas que pensar, apenas había podido dormir los últimos días con las constantes peleas de Lucianna. Odiaba pelear con ella cuando Bruno estaba en la casa con nosotros.

—Me alegra que te guste —Susurre con una sonrisa de medio lado. No entendía porque me sentía tan bien con ella. Su sonrisa era lo único que me hacía sonreír a parte de mi pequeño. Que triste. Llevaba 5 años casado y las únicas veces que había sonreído sinceramente fue por mi hijo.

—Bienvenido señor Rinaldi, señorita... —El gerente nos atendió rápidamente. Era un cliente premium y siempre venía a este hotel cuando viajaba a Londres—. Sus habitaciones están listas. Acompáñenme, por favor.

Sabía lo sencilla que podía ser Sofía, pero no quería perder la oportunidad de impresionarla con una hermosa vista de la ciudad, que pudiera despertarse estos días y que viera desde su ventana el río Támesis y el Big Ben.

El último piso era casi nuestro, el hotel 5 estrellas nos estaba recibiendo de la mejor forma. Esa semana había una festividad y el lugar estaba más vivo que nunca. El cielo soleado y sin rastros de nubes molestas. Era perfecto.

—Le mostraré la habitación de la señorita primero... —Dijo el gerente abriendo la puerta de la primera suite. Era hermosa, espaciosa y, sobre todo, elegante. Podía ver en el rostro de Sofía que estaba impresionada, la chiquilla dio unos pasos hasta la gran ventana para apreciar su vista.

—Esto es... —Su voz se quebró. Me preocupé y me acerqué a ella. Sus ojos brillaban y tenía la punta de su nariz roja, al igual que sus mejillas.

—¿No te gusta? —Pregunté preocupado. Había pagado muchísimo por todo lo que tenía preparado para que no le esté gustando nada.

—Me encanta —Soltó una lágrima y me miró. Mi corazón estaba desesperado. Limpie su lágrima y tuve ganas de besarla pero el gerente aún estaba con nosotros—, muchas gracias por esto. Es perfecto.

Suspiré. Quería contenerme y no podía. Acompañé al hombre para que me enseñara mi habitación y luego de que estuve por fin solo en mi habitación tomé mi celular para llamar a mi hijo y a mi madre.

—Ciao, campione. Sono qui [Hola campeón. Ya llegué]Dije quitándome el abrigo.

—Papà, sei stanco? Quando torni? Mi manchi già [Papá, ¿Estás cansado? ¿Cuándo regresas? Ya te extraño]La dulce voz de Bruno siempre me había sentir amado.


—Presto figliolo, devo lavorare, quando torno ti porterò dove ti ho promesso, vedrai. [Pronto hijo, debo trabajar, cuando regrese, te llevaré a donde te prometí, verás.]


Le había prometido a Bruno llevarlo a Disney París, y debía cumplirlo, por más que quisiera llevarme a Sofía conmigo, su madre debía estar conmigo esos días.

BOSS || #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora