~ S O F Í A ~
—¿Te gustó la cena?
Santino se estaba comportando como un encanto. Ningún hombre me había tratado de esta forma jamás y para mi eso era lo mejor. La verdad es que después de mi última relación me negué a estar con alguien más, no podía soportar que me hicieran daño. No era capaz de volverme a enamorar, tenía miedo a salir lastimada.
—¿En que piensas? —Ambos estábamos caminando cerca del río Támesis, habían parejas y familias, pero en mi cabeza solo estábamos los dos.
—En muchas cosas —Solté sin pensarlo—. Yo no creo ser tampoco el mejor partido —Bajé la cabeza y fruncí mis labios. Pero regresé mi mirada hacia el cuando escuche su risa.
—¿De que hablas? Puedes ser desordenada, torpe y algo atrevida pero eres una mujer maravillosa... ¿Quién te hizo tanto daño para pensar eso de ti? —Se que sus palabras eran en broma, lo sabía por su sonrisa ladina.
—Su nombre era Carlos —Miré hacia el frente para evitar su mirada. No quería verle a los ojos ahora, pero sabía que su sonrisa se había borrado—. Lo conocí cuando tenía 15 años. Era el hombre de mis sueños, parecía estar lleno de amor, hasta que cumplí los 18 años y nos fuimos a vivir juntos. Ahí comenzó mi infierno, no me dejó asistir más a clases y tuve que trabajar para mantener la casa... —Aquella historia simplemente rompía mi corazón—. Me celaba por todo, y me prohibió amistades, hasta que un día comenzaron los golpes.
Podía sentir como Santino se tensaba a mi lado, era difícil para mí contar eso, y aún así, lo hacía. Confiaba en el.
—Hasta que un día casi me mata y lo arrestaron... Toda mi familia se entero, había estado viviendo con un hombre violentos durante 2 años y nadie lo supo... —Solté un par de lágrimas. Pero los brazos de Santino me hicieron perder el aliento. Me estaba abrazando. Decidí llorar en su pecho, había tanto dolor en mi.
—Yo jamás te haría daño... —Susurró sobre mi cabello—. Jamás le haría daño a la mujer que quiero.
Sus palabras simplemente me hicieron sentir segura. Como hace años no me sentía, por eso me aferré a el. Estaba consciente de que estábamos locos y que posiblemente nos criticarían, pero ahora me daba igual. Yo quería darle una oportunidad. Darnos una oportunidad para ser felices nuevamente.
No importaba si era momentáneamente, pero quería regresar a eso. A sentirme querida y protegida.
—Te lo prometo —Asentí ante sus palabras.
ESTÁS LEYENDO
BOSS || #1
RomanceSantino Rinaldi era el típico hombre de negocios que estaba harto de las mujeres fáciles, frente a todos era un hombre frío y sombrío, como si esa fachada era algo para cubrirse las espaldas. Luego de que su prometida lo dejara a un par de días de l...
