Chapter 32

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~ S A N T I N O ~


Podía ver a Sofía algo nerviosa, llevaba un par de días así y por mas que le preguntara que sucedía, siempre me decía lo mismo estaba cansada de que las cosas que pusieran incomodas o de esa forma, no quería que me volviera a pasar que la monotonía mató la relación, el amor. No quería volver a pasar lo mismo con ella. La amaba.


—¿Lista? —Sonreí tomando su mano, era cálida y me hacía sentir como en casa, siempre que estaba a mi lado me hacía sentir de esa forma. Era el primer día de trabajo de ella luego del accidente, me gustaba tenerla en casa, pero volver a la dinámica de antes con nuestra relación sería mejor. Ya todos en la oficina tenían entendido lo que había pasado y que estábamos juntos, pero el trato sería el mismo de mis otros empleados, no podía haber favoritismo. No era algo que podía permitir y ella lo sabía. 


Una vez llegamos a la oficina habían mas guardias en las puertas y patrullando, no queríamos otro incidente, menos teniendo a Sofía conmigo, no era momento para que algo mas le sucediera, ya me sentía culpable con lo que paso con ella en el accidente,  aunque ir a terapia me ayudó a darme cuenta que pudo sucederle a cualquiera, no podía sacarme la idea en la cabeza de que debía cuidarla, a mi familia, luego de la muerte de mi padre, Nicolás se fue a no se donde, Elettra estaba aun en el centro de rehabilitación y mi madre mantenía el luto en silencio, aunque ahora cuidaría a Bruno durante el día mientras Sofía y yo trabajábamos, no me gustaba la idea pero ella tenía razón, debíamos trabajar. 


—Buenos días —Ambos saludamos a las personas que estaban en el ascensor. Sofía se veía tan hermosa con ese traje azul marino que llevaba puesto, había sido mi petición aquellos zapatos que llevaba, era una diosa, no había momento en el que no imaginara una vida larga a su lado, me daba miedo pedirle que se casara conmigo, las veces que habíamos hablado de eso siempre se ponía nerviosa y me decía lo mismo, que era muy rápido, que esperáramos un poco mas.


Una vez llegamos a nuestro piso la chica se fue a su lugar de trabajo, yo antes de entrar a mi oficina me acerqué para darle un beso en los labios, teníamos muchas cosas que hacer ese día, así que no podía perder la oportunidad de besar sus labios. 


—Pensé que habíamos sido claros de que no habrían tratos diferentes conmigo —Dijo ella luego de besarme.


—Eso no quita que pueda besarte, eres mía y yo soy tuyo pequeña —Le guiñé un ojo para meterme en mi oficina. Eso me hizo pensar cuando la vi sentada por primera vez en ese lugar, mi cabeza había estado doliéndome toda la mañana por una pelea que tuve ese día con Lucianna, pero cuando la vi tan retadora me calmó y no pude dejar de pensar en ella, le pedía cosas solo para verla, no fue maduro de mi parte pero quería seguirla verla y sentirme bien. También esa vez que la llevé a comer en el lugar donde iba solo con mi hijo y mi madre, era un lugar secreto y muy hogareño que me hacía sentir como un niño otra vez.


Faltaban un par minutos para que Kirkman apareciera por mi puerta, no lo quería cerca de Sofía por eso salí para estar cerca de mi novia. No era celoso, pero me ponía nervioso pues el había hecho mas que yo cuando ella estaba en ese coma. 

BOSS || #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora