capítulo 10: invitación a almorzar

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    Bajé de la camioneta de Rodrick evitándolo por completo y caminé hacia mi casa. Toqué el timbre y esperé unos segundos a que mi hermana me abriera.

—Hola, por fin llegas y... ¡Hola! —fruncí el ceño, giré y Rodrick estaba detrás mío con una sonrisa.— Hola hermana de Amelia, mucho gusto. —Ambos se tomaron las manos y le dediqué una mirada de odio.

    —Si quieres puedes almorzar, hice pasta de sobra ¿Quier...? —La interrumpí.— Realmente Rodrick  ya se iba, no te preocupes —Volví a mirarlo con la misma mirada de antes.

    —Ay vamos, no tiene nada de malo que se quede a comer —Mi hermana le sonrió, haciéndome odiarlo más, realmente tenía ganas de ahorcarlo. Suspiré profundo y ambos pasamos a mi casa.

    De la cocina venía un fuerte olor a Pastas Blancas, era mi comida favorita, lo cual me hizo mejorar un poco mi humor.

    —Así que, Rodrick ¿Tú eres quien Am ayuda con tu banda? —El pelinegro asintió.— Wow, tienes suerte de tenerla es muy buena en el bajo.

    —Si, supongo...

    Lo miré enojada y pellizqué su pierna, este se quejó pero intentó disimularlo.— Espero escucharlos algún día. Ay, cierto, la comida. Vuelvo en seguida.

    Dirigí mi vista hacia Rodrick, tenía una cara burlona hacia mi, sabía que lo que estaba haciendo me hacía enojar, y por eso es que lo seguía haciendo. ¿Quieres guerra? Eso vas a tener Heffley.

    —Muérete —Rodeé los ojos y el soltó una pequeña risa. No podía creer que en serio dejé que ese animal entrara a mi casa y ahora va a comer en la misma mesa que como a diario y ¡Con mi hermana!

    —Listo, aquí tienen —Dejó un plato al frente nuestro junto los cubiertos.— ¿Tomas gaseosa o prefieres agua? ¿Cerveza?- Amber se quedó en el marco de la puerta esperando una respuesta del pelinegro.

    —Agua está bien, gracias —Dijo con cierta lentitud que me hacía enojar sin algún tipo de sentido. Sonrió cínico. Dios, no podía parar de pensar en las ganas que tenía de golpear su rostro. Agarré mi tenedor y tomé una bocado de la pasta.

    Ambos estábamos en silencio, y era algo incómodo. Al los minutos regresó Amber y se sentó a comer con nosotros dispuesta a preguntar lo que sea, hasta lo más incómodo que se le ocurra.

    —Y bien... Rodrick ¿Desde cuándo tienes tu banda?

   Aquí vamos...

fuck it; rodrick heffleyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora