Quedaban nada más que tres días de clases, tres días para que Amelia finalmente se graduara, y eso llevaba semanas carcomiendo sus pensamientos. Al igual que algo, más bien alguien. Rodrick. Lo odiaba por preferir a Olivia . ¿Qué tenía ella que yo no? Era la pregunta que pasaba por su cabeza día y noche.
Se dieron las seis de la tarde, había pasado unas horas en la sala del consejero para ayudarla a ser admitida en una universidad. Caminó hacia la salida para irse a su casa. El cielo estaba completamente gris y de vez en cuando sonaban truenos que alarmaban a todos. Caminó unos minutos, hasta llegar a esta. Se podían escuchar unos gritos, exactamente de Amber y a Alex. Soltó un suspiro y se preparó mentalmente. Abrió la puerta y el ruido de los gritos se intensificaron.
—¡No me importa lo que pienses! Eres igual que él, y siempre vas a ser igual que él —Amber le gritaba desde la puerta de la cocina al mayor, y este estaba en las escaleras intentando calmarse a sí mismo para no perder la paciencia— No te atrevas.
—¿Qué sucede? —ambos voltearon a mirarla con los ojos rojos del llanto y los ceños fruncidos— ¡Díselo! Si te da la cara, por supuesto —gritó Amber nuevamente.— Amelia... —esta la interrumpió— Alex vino a esta casa para aprovecharse de nosotras porque necesitaba dinero para sus malditos vicios. —no pudo procesar tantas palabras de una sola vez.
—¿Eso es cierto? —un hilo de voz salió de sus labios. Miró a su hermano mayor buscando una explicación al igual que el nudo en la garganta se formó— Siempre tuve un mal presentimiento de ti. Eres un maldito cobarde, preferiste irte con papá porque eres igual que él, eres un maldito vicioso, egoísta! —reclamó mi hermana mayor mientras lo señalaba con su índice.
—Madura Amber. No sabes lo que dices.
—Tenía diecisiete años cuando me hice cargo de Amelia, no como tú, que a esa edad estaba drogándome en fiestas y creyéndome un maldito Axl Rose, tienes casi 30 años y ¿qué tienes?. —se le acercó de manera desafiante.
—Vete al diablo —se alejó de Amber y fue a la sala a tomar su chaqueta de mezclilla y su bolso. Caminó hacia la salida y se quedó en frente de Amelia, su mirada transmitía dolor y lástima. Tomó su cara con sus manos, y la acercó más a ella— Si me necesitas, tienes mi número. Puedo venir a recogerte e irnos juntos de toda esta mierda —plantó un beso en la frente de su hermana menor. Se separó y sin pensarlo más, salió por la puerta.
No entendía porqué no dijo absolutamente nada en ningún momento. Subió en completo silencio hasta su cuarto y se tiró sobre su cama a llorar como si jamás en su vida lo hubiese hecho. Sentía que su vida se estaba derrumbando poco a poco, había perdido hasta el interés en su bajo.
—Lia, Cariño ¿Quieres hablar? —escuchó decir de Charlie a través de la puerta.— ¡Estoy bien! —de fondo se podía escuchar los llantos frustrados de Amber. Charlie sabía que lo sucedido había afectado a Amelia. Se colocó sus audífonos y se tapó con su sábanas color azul eléctrico.
No tenía noción del tiempo. Se había dormido. Unos ruidos en su ventana la alertaron, se quitó los audífonos y volvió a escuchar otro ruido. Se levantó y se asomó a la ventana.
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fuck it; rodrick heffley
Fanfiction🎸 𝐅𝐔𝐂𝐊 𝐈𝐓; Rodrick tenía una pequeña e improvisada banda, la cual, su bajista Chris, tenía un viaje importante y no podía asistir a los ensayos estando muy cerca de su día más esperado: El concurso de talentos de Plainsville. Amelia era una p...
