Desde que tengo uso de razón mamá siempre me ha dicho que algún día encontraría a alguien especial que se merezca todo mi amor y cariño. El famoso "amor de mi vida", aunque eso siempre me ha sonado muy cursi y empalagoso. Entonces yo le preguntaba cómo sabría que esa persona es especial. Ella con esos ojos soñadores que la caracterizan me respondía que sentiría mi corazón latir descontroladamente, y que todas las personas a mi alrededor dejarían de existir para mí cada vez que le préstase atención, que al principio me sentiría muy nerviosa y tímida frente a él o ella. Que me encontraría actuando simplemente con él corazón, y no con la cabeza. Me describió la sensación de estar volando por las nubes.
Mamá desea desde siempre que esa persona para mí sea Max , pero definitivamente me hace sentir todo tipo de emociones menos amor. Así empieza mi pesadilla con el insoportable de Max Taylor.
—¡Max Taylor ven aquí en este instante!
— el grito que sale de mi garganta crece y capta varias miradas curiosas pero ahora mismo, lo último que me importa es el ser el centro de atención.—¡Max, ven aquí ahora mismo que voy a arreglarte esa cara que tienes!
Max al otro lado del corredor de la gigante plaza de la ciudad, no deja de reírse mientras se burla de mi a carcajadas. Este chico está terriblemente mal, mal de la cabeza. ¿Cómo se le pudo ocurrir lanzarme a la fuente de la plaza? ¿Quién en su sano juicio hace eso? ¿Cuántos años tiene, cinco tal vez? ¿Por dios como me la va a pagar? Ya se me ocurrirá algo.
—¿Lista para nadar, Pecesito?
—inquiere él con una sonrisa burlona. Esa sonrisa es como su marca registrada, sabe cómo ganarse a todo el mundo con ella. Desde contratos, chicas hasta abuelitas. Si supieran que gracias a mi tiene más de un diente falso...
—¡Te voy matar!— digo lo más fuerte que puedo asercandome a el mientras dejo un rastro de agua en el suelo.—¡Será mejor que corras!
Es un poco preocupante que de vez en cuando, de verdad sienta ganas de matarlo. Sin ningún remordimiento de por medio, el, yo y una pistola muy bien cargada. Me encantaría saber el resultado.
—¿Es enserio, Allison?— eleva una ceja. En un corte limpio y preciso. ¿Que le deje una cicatriz enorme que acabe con su carrera como modelo por completo?. ¿Por qué nunca se me ocurrió antes? Quizás me cuele esta noche en su habitación y por fin lo haga.
—Si hablo muy enserio, Max— le digo elevando una ceja para que se vea mucho más creíble. Luego al borde de la desesperación y enojo me lanzó sobre su cuerpo para golpearlo. El retrocede hasta que su espalda choca con la pared.
No cabe duda de que estábamos montando un buen espectáculo aquí en la plaza. Me pregunto cuánto demorará la seguridad en echarnos.
—¡Tranquila, pecesito!— intenta protegerse de mis golpes, digamos que con Max Taylor de vecino y varios años de pelea, mis puños ya no son tan ligeros.
—¡Tienes que retomar la terapia para aprender a controlar tu ira!
Me detengo en seco y lo miro con los ojos bien abiertos.
—¿Mi madre te lo dijo cierto?
—Claro que si, pecesito ¿Bueno y que esperabas? Me dijo eso y muchas cosas más. Clara y yo nos llevamos excelente, ya sabes.
Tengo ganas de maldecir pero la frustración me gana y termino largando un gruñido. Continuó intentando sacarle los ojos.
—¡Allison!— el grito tan potente de mi madre logra separarme de Max en un solo salto.
Aquí vamos por un espectáculo mucho más grande. Agradezco que sean las nueve de la mañana y no hay casi nadie a los alrededores. ¿Pero a quién demonios se le ocurre venir tan temprano a una plaza, un sábado? Aparentemente yo.
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Un amor inesperado
Novela JuvenilAllison Johnson una chica extrovertida y segura de si misma, la cual afrontará problemas que la ayudarán a ser más fuerte❣️. Max Taylor capitan del equipo de Lacrosse y modelo se verá envuelto en muchos problemas gracias a su vecina Allison, problem...
