¿Quien sabe cual es la decisión correcta? La vida esta llena de errores y Kara tendrá que cometer algunos para encontrar nuevamente su camino. Ella deberá descubrir que es amor y que es pasión, deberá tomar una decisión o puede perder al amor...
—Entonces diste por hecho que yo te delataría. —afirmó Kieran.
—¿Acaso estoy equivocado?
—Por supuesto, eres mi tío. —Samantha frunció el ceño mirando a Kieran. —debes tener una buena razón para tenerla aquí.
—La tengo, es una entrometida.
—Lo es. —concordó Kieran, ganándose un gruñido de Samantha. —¿Puedes soltarme? —Adam sonrió, se inclinó y acarició el rostro de Kieran.
—Eres tan inteligente. —Kieran buscaba fuerzas para no decirle todo lo que pensaba de él. —pero no más que yo. —agregó apartándose de la morena. —realmente pensé que jamás recordarías nada, digo... pasaron tantos años, para ti yo era tu héroe. —Kieran cerró los ojos con fuerza.
—Nos escuchaste.
—Ves, eres tan inteligente. —contestó el hombre sonriendo, se acercó a Samantha y aparto la mordaza de su boca. —querrán charlar para no aburrirse.
—¡Eres una basura! —gritó Samantha intentando soltarse. —¡Son tus sobrinas! —agregó con coraje. —¡Eres un... pagarás por todo lo que les hiciste!
—No veo cómo podría pasar eso. —dijo el hombre antes de salir. Samantha frunció el ceño al ver a Kieran.
—¿Kieran? —la morena tenía la mirada perdida. —¡Ey!
—No se arrepiente. —susurro Kieran después de un rato.
—Una basura como él jamás lo hará.
—¿Cómo pude ser tan estúpida?
—No lo eres.
—¡Claro que lo soy! —gritó Kieran intentando soltarse. —¡Tú también lo piensas!
—Lo hacia. —susurró Samantha. —pero ese no es el punto. —agregó al ver su error. —que él sea una basura, no te hace una estúpida.
—No... no puedo...
—Cálmate, respira. —dijo Samantha arrastrándose hasta Kieran. —respira. —Samantha respiraba mostrándole a Kieran cómo hacerlo, la morena fue calmándose poco a poco. —bien, bien.
—Gracias. —susurró Kieran cerrando los ojos. —¿Cómo supiste qué hacer?
—Lena me comento que cuando eran niñas te daban estos ataques, ella te calmaba de ese modo, y bueno, también te acariciaba la espalda, pero dado nuestra situación. —comentó Samantha intentando mostrar sus manos atadas a su espalda.
—Lo sé. —dijo Kieran sonriendo ligeramente.
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—¡Una semana y no sabemos nada de Kieran!
—Cálmate Le... —Kara bajo el rostro. —las encontraremos.
—Kara tienes razón, ella no se iría así, dejando la empresa a la deriva.
—No lo hizo. —interrumpió Adam sonriendo.
—¿Qué haces aquí?
—Lo que mi querida sobrina quiere que haga. —contestó el hombre sentándose frente a Lena, Kara camino hasta el escritorio y se colocó a la espalda de Lena.
—Tú no tienes nada que hacer aquí. —dijo la rubia con molestia.
—De hecho...
—¡Sal de mi oficina! —gritó Lena caminando hasta la puerta. —le informaré a seguridad que no tienes permitida la entrada a la empresa. —Adam sonrió levantándose.
—Me temo mi querida sobrina que eso no se va a poder. —el hombre saco un sobre intentando entregárselo a Lena, pero la morena no lo tomo, Adam se giró e hizo lo mismo con Kara. —les interesa lo que dice aquí. —la rubia de mala gana lo tomo.
—Kieran lo dejo como su remplazo. —susurró Kara viendo los papeles.
—¿Qué? —Lena camino hasta Kara y tomo los documentos. —ella no...
—Ahí lo dice, yo tomare su lugar hasta que ella vuelva.
—¿Dónde está, por qué no me dijo nada?
—Supongo que sabía que no te gustaría su decisión. —contestó el hombre encogiendo los hombros.
—¡Pues tenía razón, no la acepto! —exclamó Lena dejando los papeles en las manos del hombre. —¡Ahora sal de mi oficina! -Adam sonrió y salió. —¿Qué carajos piensa Kieran?
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—Cálmate Lena, revisare los documentos y veré que puedo hacer. —Kara no fue consiente de sus movimientos hasta que Lena miro sus manos entrelazadas. —lo siento yo...
—No. —interrumpió Lena sujetando la mano de Kara. —gracias por tu apoyo, por estar a mi lado y no dejar que me vuelva loca. —Kara sonrió junto con Lena.
—Siempre estaré para ti. —Lena sonrió dejando un beso en la mejilla de Kara, quien con una enorme sonrisa lo acepto. Kara salió de aquella oficina con el corazón latiéndole al mil y para Lena no era diferente.
—Y yo para ti. —Susurro Lena con nostalgia.
Conforme pasaban los días Lena sentía que todo empeoraba, Samantha seguía sin aparecer y Kieran no había dado señal alguna, ella no podía ni quería aceptar a Adam en la empresa, esperaba que Kara lograra algo, tal como se lo prometió.
—¡Hola, Lena!
—¡Andy!
—¿Cómo estas?
—He tenido días mejores. —contesto Lena con una sonrisa de medio lado. —¿Dónde has estado?
—Tuve que salir por asuntos personales. ¿Has visto a Kieran? —Lena negó con la cabeza.
—¿No te dijo?
—¿Decirme qué?
—Salió de viaje, sin decir a donde o cuando volvería. —Andrea frunció el ceño.
—¿Hace cuanto?
—Un par de semanas. —Andrea cerro los ojos negando con la cabeza.
—Tengo que irme.
—¿Qué, estas bien?
—Sí, recordé que tengo algo que hacer, intentare contactar con Kieran. —a Lena le extraño la actitud de Andrea, pero lo dejo pasar, ya hablaría con ella.
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—¡Tú no lo hiciste!
—Hola a ti también.
—¡Déjate de estupideces, Adam! ¿Dónde esta?
—¿Quieres un trago? —Andrea intento calmarse, ella conocía al hombre y sabia de lo que era capaz, no podía perder la cabeza. —vamos, hay mucho de que platicar. —Andrea suspiro y siguió al hombre.