Se había colado en la zona designada para su descanso a la madrugada, agradeciendo sus habilidades de shinobi para asegurarse de no hacer ningún tipo de ruido hasta llegar a la habitación que ocupaba. Se volvió a desvestir tras haberse vestido a prisa poco tiempo atrás y una vez en su pijama se metió a la cama a ver el techo, no quería en ese momento intentar buscarle una explicación a lo que estaba pasando con Temari más allá del hecho que la pasaban muy bien en la cama y que una ligera punzada de culpa la invadía por pensar en Shikamaru, a fin de cuentas era su amigo también y ella se estaba acostando con su novia.
Estaba permitiendo que la rubia le fuera infiel, y eso estaba mal. Aunque su faro moral no era el más alto de todos para hablar de cosas buenas y malas, ella se estuvo acostando con un hombre comprometido y posteriormente casado a sabiendas de su estado civil y queriendo convencerse a sí misma que tal cosa no estaba mal porque ellos se amaban y la nueva persona en la ecuación en realidad era la prometida y no ella, pero igual no cambiaba las cosas. En la reunión por el cumpleaños de Shikamaru había evitado hablarle más que para felicitarlo y luego se sintió absurda por tener esa actitud, no es que su amistad con el Nara fuera cercana y si alguien estaba fallando allí sin duda era Temari, no ella, porque ella era soltera. Y tampoco es como si estuviera forzando a la mujer a que hicieran lo que estaban haciendo, la iniciativa era de parte y parte.
No importaba, cerró los ojos para dormir las escasas horas que le quedaban por delante pues ya había dicho que se irían a primera hora y no había una justificación válida para el hecho que apenas se estuviera acostando y mucho menos quería tener que dar explicaciones. La mañana llegó más rápido de lo que le habría gustado, por lo que se metió de una vez a la ducha para tratar de despertarse completamente y de una de sus pulseras invocó algo de maquillaje, que seguía cargando por insistencia de Ino, para disimular sus ojeras. Kisho había preparado desayuno para todos así que agradeció tras recibir el plato y unos minutos después Osamu se sentó sin decirle ni una palabra, probablemente se había hecho algún tipo de curación en la noche, porque no tenía ninguna marca o herida en la cara.
Se dirigieron a la oficina del Kazekage para agradecer la estadía y anunciar su retirada. El pelirrojo les volvió a ensalzar su labor al proteger a su hermana y les reiteró que podían quedarse un par de días más si así lo preferían pero ellos cortésmente rechazaron tal cosa y tras una última inclinación respetuosa salieron de su despacho, habían avanzado un par de pasos por el lugar cuando una voz la detuvo.
- ¿Tenten? — ella se giró de una vez, la puerta que daba hacia la vivienda y demás áreas privadas del edificio acababa de abrirse y Kankuro estaba allí viéndola con asombro
- Buenos días Kankuro — contestó de una vez, tratando de pensar cuando había sido la última vez que se lo había cruzado para que este la viera de esa forma
- ¡Cuánto tiempo! ¡Estás muy cambiada! — ella solo sonrió — ¿eres del equipo que trajo a mi hermana?
- Así es — señaló a los dos hombres que también se habían detenido y la esperaban — ellos son Kisho y Osamu — estos hicieron un movimiento de mano a modo de saludo
- No me digas que ya se van — asintió de una vez — ¿es verdad lo que escuché que por fin terminaste con el idiota del Hyūga?
- Sí, hace casi dos años — oficialmente cuando el Clan los obligó, extraoficialmente tan solo cosa de seis meses o algo así
- ¿Así que por fin aceptarás...?
- Kankuro, tenemos cosas que hacer — lo interrumpió Temari y el marionetista rodó los ojos
- Voy hermanita — la rubia no se movió — ¿alguna posibilidad que te quedes otra noche?
- Lo siento, con mi equipo ya tenemos que regresar
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Denuedo
FanfictionLa línea entre lo que era correcto e incorrecto se había vuelto difusa, tan solo le importaba lo que sentía sin tener en cuenta lo mucho que se repitiera en su cabeza que eso estaba mal. La historia no es NejiTen, tiene varias escenas con la parej...
