Por su ensayo clínico💉
—Amiga, debes ir a esa fiesta. Debes hacerlo —Insiste Camila una vez más.
—Camila, por favor, no sigas insistiendo —Se deja caer en el sillón de la casa que comparten.
—Amiga, serás reconocida por el ensayo clínico que realizaste hace un año. ¿Sabes qué es eso? Creaste una cura para el cáncer de mamá y eso no se ve todos los días. Además, podrás cotillear conmigo y nuestros compañeros cuando empecemos el turno de mañana.
—No deseo salir, no tengo interés de ir a esa fiesta.
—Amiga, por favor hazlo. No sabes que podría suceder...
—¿Qué podría suceder? —Da un sorbo al líquido caliente servido en la taza en sus manos.
—No sabes si está noche pueda marcar la diferencia en tu vida laboral. Vamos amiga, debes ir.
—Está bien, Camila —Se da por vencida. —Aunque no tengo nada que ponerme, ni siquiera sé cómo debería peinarme para un evento de esa magnitud.
—No te preocupes, yo lo haré —Se levanta claramente emocionada y va escaleras arriba.
El teléfono de la castaña se enciende sobre la mesa de centro indicándole la llegada de un mensaje, lo toma e inmediatamente entra a WhatsApp.
Escuché que te darán
un premio está noche
por el ensayo clínico
que realizaste hace un
año, me alegro por ti
y espero que lo logres.
¡Buena suerte!❤️
<<¿Por qué me haces esto, Michael? ¿Por qué no me permites olvidarte y ya? ¿Por qué no puedo simplemente olvidarte y olvidar lo que sucedió entre nosotros?>>.
Él estuvo en su vida desde hace años, compartió cada momento importante para ella, estuvo ahí cuando ideó la base y puso en práctica el ensayo clínico que le ha dado reconocimiento a nivel internacional tanto a ella como a su difunta amiga, él estuvo ahí y ahora no.
Muchas gracias.
Se limita a responder y deja el teléfono en su lugar nuevamente. Ha pasado una semana desde la última vez que vio a Zeus, desde que él la beso como si deseará hacerle algo más.
—¡Amy, hora de arreglarte! —Escucha los gritos de su amiga desde el segundo piso.
—¡Cami, faltan dos horas para la entrega de premios. Creo que una hora es suficiente!
—¡No, no lo es! ¡Levanta tu trasero de ahí inmediatamente! —Bufa y se levanta. Va a la habitación de su mejor amiga y la ve saliendo del armario con una gran bolsa de lavandería.
—¿Qué es eso? —Cuestiona la castaña sentándose en la cama.
—Tu vestido.
—¿Mi vestido?
—Bueno, cuando me dijiste que no irías a la fiesta sabía que debía convencerte y que aceptarías de último momento así que decidí comprar un vestido antes.
—Camila, no debiste hacerlo. Estoy segura de que el vestido que escogiste debió costarte una fortuna.
—¡Deja de quejarte! —Le reprocha. —Tengo un buen salario y solo lo gasto con las cuentas que me permites pagar. Ahora ve a ducharte a tu habitación, ponte lencería sexy y regresa.
—No me pondré lencería sexy, no tendré sexo —Le da una mala mirada y sale de la habitación.
—¡Te pondrás lencería sexy porque no permitiré que estropees la noche! —Escucha los gritos de su amiga, pero los ignora.
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Cúrame el alma
Teen FictionUna noche, una fiesta, una botella de vodka, un accidente y un desconocido. Aquella noche sería la noche más feliz de su vida para Amethyst, su cumpleaños número 32, pero aquellos planes terminaron cuando vio a su prima cogiendo con su pareja. ¿Qué...
