Hermosas vacaciones💉
Viernes.
—¿Ya se siente mejor, doctora? —Le pregunta el ojiazul al verla llegar a la cocina ya cambiada con un vestido veraniego en color blanco.
—¿Quieres preguntar que si ya no estoy enojada por qué me secuestraste? —Pregunta fingiendo molestia. —Sí, aún lo estoy.
—¡Vamos, doctora! Ambos sabemos que esto era lo que necesitaba, necesitaba paz y tranquila. Yo también lo necesitaba y nada mejor que estar juntos —La doctora está por hablar con el teléfono del rubio comienza a sonar. —Permiso —Se aleja un poco.
¿Qué pasa, Ares?
Hermano, vine a
la cita con mamá.
¿Y?
Mamá tiene
encefalitis.
¿Encefalitis?
¿Qué es eso?
—Es cuando el cerebro está inflamado —Interrumpe la doctora.
Exacto.
¿Qué dijo el
neurólogo?
¿Qué pasará
ahora?
Mamá se quedará
en cuidados intensivos
y se le administrarán
antiinflamatorios,
ibuprofeno y otros
medicamentos que
esperan la mejore.
Ok. ¿Dónde está
Hera?
Aquí, junto a mí.
Ok, cuídala. A
penas los medios
se enteren de que
mamá está ingresada
en el hospital, se irán
detrás de ti y ella.
Ok. ¿Cómo va todo
con la doctora?
Bien.
Responde con una sonrisa al mismo tiempo en el que su hermano vuelve a hablar.
Me alegro, bueno,
los dejo. No quiero
seguir interrumpiendo.
Está bien, te quiero.
Igual.
—¿Qué pasó? —Pregunta la doctora inmediatamente. El rubio atraviesa una puerta de la cocina que da salida al pequeño porche y se sienta en un sofá. —¿Zeus, que pasó con tu madre?
—Mamá tiene encefalitis.
—¿Qué? ¿Qué más te dijo Ares?
—Iniciarán un tratamiento, ella se quedará ingresada en el hospital... —Responde con la vista pérdida.
—¿Qué? Zeus, creo que debemos volver a casa.
—¿Qué? No, no volveré.
—Zeus, tu madre está ingresada en el hospital por un problema neurológico, debes estar junto a ella al igual que tus hermanos.
—¿Para qué, doctora? ¿Para qué nos lastime más? No gracias, prefiero estar aquí —Mira el inmenso mar que solo sabe recordarle a la mujer a su lado. Profunda, misteriosa, sin conocer, tan capaz de destruirte como de hacerte sentir en paz. Capaz de quitarte la vida, pero al mismo tiempo regalarte la felicidad.
Sin previo aviso, Zeus la toma de la muñeca y la acerca hacía él obligándola a sentarse en su regazo. Ninguno dice nada, ninguno se preocupa en separarse ni siquiera Zeus quien ya tiene unas tienda de campaña en sus pantalones, hasta que la doctora hace una pregunta.
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Cúrame el alma
JugendliteraturUna noche, una fiesta, una botella de vodka, un accidente y un desconocido. Aquella noche sería la noche más feliz de su vida para Amethyst, su cumpleaños número 32, pero aquellos planes terminaron cuando vio a su prima cogiendo con su pareja. ¿Qué...
