Capítulo 37

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Un Harrow💉

—¿Dónde está Zeus? —Pregunta la castaña a su cuñado ingresando en casa luego de un largo turno de 18 horas.

—Salió antes de que yo despertara —Responde sin siquiera mirarla ya que se encuentra demasiado concentrado acariciando el cabello cobrizo de la madre de su hijo mientras observan la pantalla de la televisión frente a ellos.

—¿No ha llamado?

—¿Por qué tan curiosa, cuñada? ¿Pasa algo?

—No, solo que esperaba al menos un mensaje de su parte, pero nunca llegó —Deja su bolso y llaves a un lado. —Subiré a mi habitación —Anuncia sacando el documento de su bolso y yendo escaleras arriba hasta encerrarse en su habitación.

—¡Pedimos algo de cenar! —Escucha los gritos de su mejor amiga.

Una nueva vez estudia las palabras impresas en el papel deseando que con su vista pueda cambiar el resultado de positivo a negativo. No malinterpreten, no tiene nada en contra de los bebés ni tiene traumas de su pasado que la hagan pensar en abortar, simplemente que no es el momento para un embarazo. Ni siquiera está casada aunque de solo pensar en que ese bebé tiene una parte de Zeus, el hombre que ama, siente elefantes haciendo piruetas en su estómago.

Cansada de darle vueltas a la información en su poder, decide desnudarse e ingresar a la ducha dejando que el agua recorra cada parte de su cuerpo con la esperanza de que así pueda despejarse aunque es inútil.

Sale del baño encontrándose a Zeus quitando el reloj Rolex que adorna su mano izquierda.

—Buenas noches —Llama su atención.

—Hola —Responde con la vista perdida.

—¿Está todo bien? —Pregunta mientras seca su cabello con una toalla.

—Sí, ¿por qué?

—Tu hermano me dijo que saliste antes de que despertara y ni siquiera me enviaste un mensaje. ¿Estabas resolviendo el inconveniente con Brianna?

—No, ni siquiera he tenido cabeza para ello —Responde antes de comenzar a desnudarse.

—¿Entonces?

—¿Puedo darme una ducha y luego me acribillas con tu interrogatorio? —Pregunta tratando de sonreír aunque es imposible.

—Está bien.

—¡Cuñada, la cena acaba de llegar! —Escucha el grito de Hera a través de la puerta mientras ve como el rubio ingresa en el baño.

—¡En seguida voy! —Grita en respuesta antes de caminar hacia el buró junto a su cama de donde extrae una pijama de seda blanco con encaje negro a juego con un kimono. Cuando termina de vestirse baja al primer piso donde encuentra a las personas que se alegra de llamar familia. —Hola —Saluda tomando asiento junto en medio de Camila y Hera para iniciar a comer.

Al cabo de unos minutos, termina de cenar sin tener vistazo del rubio.

—¿Las cosas entre mi hermano y tú están bien? —Pregunta Ares claramente preocupado.

—Sí, hasta donde sé —Responde poniéndose de pie. —Tengan buena noche, nos vemos mañana —Se despide antes de irse escaleras arriba donde se encuentra al rubio tumbado en la cama. —¿Por qué no bajaste a cenar?

—No tenía apetito —Responde sencillamente antes de sentarse en medio de la cama y hacerle una señal para que se acerque. —Jack Harrow —De solo mencionar aquel nombre siente un escalofrío que nunca había sentido. —Él... él es... —Tartamudea un poco por el simple hecho de no querer decir aquellas cuatro simples palabras ya que al hacerlo, todo lo que ha vivido últimamente se volvería verdadero. —Él es mi padre —Sus palabras salen en un susurro.

Cúrame el almaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora