Flowers.

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Martes.

No recordaba cuándo había sido la ultima vez que había despertado sonriendo de este modo, pero ¿cómo no hacerlo? Si lo primero que sus ojos habían enfocado al abrirse había sido al castaño durmiendo tranquilamente junto a él. Las sábanas blancas hacían perfecto contraste con su piel canela y sus rizos despeinados hacían que Yoongi sintiera un cosquilleo en el estómago.

Sus labios rosas e hinchados hacían perfecto juego con sus mejillas marcadas por la almohada, pero nada era más bonito que su torso desnudo y múltiples marcas de distintos tonos de rojo, morado y rosa adornando su cuello y clavículas. Ante tal escena, le fue imposible suprimir una gran sonrisa tonta al igual que las ganas de tomar a Taehyung entre sus brazos.

Acercándose hasta él, depositó un tierno beso en su frente y llevó su mano hasta su mejilla, acariciando suavemente. La tenue luz que se escurría entre las cortinas y se reflejaba en algún punto de la cara del castaño, al igual que su tranquila y profunda respiración, hicieron que el pelinegro se sintiera en paz.

Un estado que desafortunadamente no experimentaba muy a menudo.

Disfrutando completamente del momento, se recostó sobre el desnudo pecho de Taehyung, que subía y bajaba, y esto le sirvió de arrullo para no querer salir de la cama nunca más. No había nada en su mente en ese momento, sólo el opaco sonido de las aves cantando, la gran habitación que apenas se iluminaba y el castaño junto a él. Tranquilo y en su estado natural, luciendo precioso ante sus ojos sin siquiera mover un dedo.

Así permaneció por unos minutos hasta que Taehyung comenzó a removerse en su lugar, haciendo que Yoongi se apartara por inercia. Volviendo a su lugar, esperó expectante por unos segundos en caso de que despertara, y para su sorpresa sí lo hizo.

Una cuadrada y somnolienta sonrisa se dibujó en el rostro del menor al ver a Yoongi junto a él, mirándolo  tiernamente.

—Buenos días —musitó el castaño y no dudó en acercarse al pelinegro para acurrucarse entre sus brazos, siendo recibido de inmediato—. Estás frío
—exclamó al entrar en contacto con el mayor.

—Y tu piel está caliente —dijo Yoongi.

Con una tierno gruñido somnoliento, Taehyung introdujo sus manos bajo la camiseta del pelinegro y lo abrazó, dejando que sus temperaturas se mezclaran. De igual forma, entrelazó sus piernas con las de Yoongi, sintiendo escalofríos ante la baja temperatura de su piel, y comenzó a frotar lentamente su pie contra éstas, esperando calentarlas.

—¿Cómo es que hueles tan bien si acabas de despertar? —habló Taehyung con la cabeza hundida en el cuello del mayor.

Yoongi rió tímido ante su comentario y negó.

—No huelo a nada —dijo, fallando percibir cualquier olor que pudiera venir de él— a veces pienso que sólo dices cosas para hacerme sentir bien.

Taehyung rió bajito y negó.

—Lo digo en serio, hueles muy bien —comenzó a olfatear a Yoongi de nuevo— además deberías de saber que todo lo que digo en cuanto a ti es cierto.

—Tal vez porque estás enamorado y no puedes ver que soy una persona igual de común que los demás.

El castaño se separó lo suficiente para que el mayor lo pudiera ver y frunció el ceño exageradamente, haciéndolo reír.

𝐅𝐚𝐤𝐞 𝐛𝐨𝐲𝐟𝐫𝐢𝐞𝐧𝐝.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora