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- Gabriela...
- Dime papá... - dijo un poco somnolienta, recién se estaba despertando.
- Ya vino tu abuelita con tu mamá.
- Mamá!
Ella se levantó de golpe, tenía 15 años en ese entonces. Junto a su padre luego de alistarse se dirigieron a donde se encontraban ambas mujeres que había estado esperando, aunque estaban con un hombre más.

- Abuelo José, abuelita María, mamá!!!
La menor fue corriendo donde ellos y los abrazó de golpe, enserio que había esperado por ese momento años, los quería ver en vivo y en directo.
- Mi pequeña Wheein...
- Te extrañé mucho mamá...- estaba llorando.
- Yo también mi amor, Tus abuelitos son muy sanos así que por eso nos tardamos.
- Pero ya están aquí, eso es lo bueno ¿no?
- Sí.
Los días pasaban de maravilla para Wheein, tenía a su familia completa unida en una sola casa, para su suerte Dios decidió unirlos porque la pequeña ángel no había disfrutado de ellos y tenía el derecho.
