LA VIDA

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Los días pasaban en aclaremos eran constantes por parte de la menor que me va todos los días a la casa de su mayor para conversar y llorar para que la consuela porque era la única que comprendía su dolor, quizás sus padres también lo habían sentido pero era diferente, ella era diferente no había pasado días, meses ni años junto al amor de su vida como ellos lo habían pasado, su situación era mucho más complicada, tenía corazón roto.

Por otro lado las humanos seguía con sus propias vidas en el sentido de trabajo, lo habían tomado como su pasatiempo para no torturarse durante las mañanas y tardes, mientras que en las noches se desvelaban llorando, sabían la profesión de las dos ángeles, no podían hacer nada tan sólo le pedían a Dios que por favor las dejarán ver, les decía que las necesitaban con toda su vida y que les permite ese al menos unos días juntas unos días para confesiones, unos días de juegos, unos días de relajación, unos días para darse amor.

ANGELDonde viven las historias. Descúbrelo ahora