No más mentiras ....
No quiero volver a escuchar engaños que salen como dulces de tus labios...
**Horas antes**
Con una bata blanca, ojeras oscuras y una sonrisa gentil. Mean reconoció a un antiguo amigo de la universidad.
- Un gusto volver a verla tía –
- ¿Quién es usted?
Tonam abrió los ojos con sorpresa.
- Disculpa a mi madre. Sufre Alzheimer es por eso que no puede reconocerte.
- Lo comprendo.
- ¿Qué haces aquí?, no sabía que trabajabas en este hospital – preguntó Mean, con curiosidad.
- No, no trabajo aquí. Solo estoy aquí debido a la transferencia de un paciente.
- Ohh ya veo.
Tonam observó su reloj de pulsera y ante la sorpresa de Mean, le comentó lo mucho que lo había estado buscando.
- Iré a entregar estos documentos ¿Podemos hablar después?
Mean asintió, entregándole un papel con su dirección.
*
*
Dos horas después, Tonam tocó la puerta de mi casa. Iba vestido de manera informal, como si hubiera pasado por su casa antes de venir de visita. Se sentó en el sillón individual y con una sonrisa converso con mi madre mientras le servía un vaso de agua.
- Solo puedo darte un vaso de agua, aún no he podido ir de compras.
- Está bien, muchas gracias – dijo Tonam tomando un sorbo del agua.
Su mirada cambio, se lamio los labios y ante mi sorpresa pregunto:
- Mean, ¿No estás trabajando?
Agache la cabeza, llenó de vergüenza. ¿Qué podía decir? ¿Por qué le interesaba? ¿quería burlarse de mí?, ¡No! Tonam no era esa clase de persona... siempre había sido un gran amigo. Un joven amable, un amigo que me dio de comer cuando no tenía dinero, un amigo que me sonreía y compartía sus apuntes cuando me quedaba dormido en clases debido al cansancio después de trabajar toda la noche.
Negué con la cabeza y jugando con mis manos respondí:
- Ahora no he podido encontrar trabajo, pero estuve trabajando en un restaurant. Lo sabes ¿verdad? No es fácil encontrar trabajo, he estado enviando mi curriculum a muchos hospitales, pero no he tenido éxito.
- Sabes ... - Dudó por un segundo y abriendo su pequeño maletín saco un documento. – No quiero ofenderte, solo quiero ayudarte.
Dejó dos sobres sobre la mesa y abriendo uno de ellos los observó por unos minutos, mordiéndose los labios para continuar hablando:
- Un amigo cercano, hace una semana atrás comentó que su padre es el director de Prapadang Hospital. Mientras bebíamos juntos, comentó sobre las nuevas propuestas y habló de ti. Al principio estaba muy sorprendido, pero al escuchar tu nombre, llamo mi atención y pregunte. No sabes lo que descubrí y no se si deba decírtelo.
Supongo que al final, no puedo llevar esta carga conmigo.
Eres mi amigo... y aunque hemos estado alejados, te aprecio y solo quiero lo mejor para ti.
ESTÁS LEYENDO
BUSCÁNDOTE
Fiksi PenggemarPuedo tenerlo todo... pero lo único que busco eres tu. - Plan- * * Maldita sea, te odio. - Mean -
