CAPÍTULO 4

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Una llamada de improvisó llegó cuando Mean limpiaba una de las mesas en la cafetería, así que respondió sin ver quien era en la pantalla.

- Hola, buenas tardes –

- Con Mean Phiravich –

- Si, soy yo-

- Le hablo del Hospital Siriraj.

*

*

Mean llegó lo más rápido posible al hospital y al abrir la puerta del director del hospital observó a la persona con la que había entablado conversación hace una semana atrás. Un hombre de la misma edad que el director, lo invito a sentarse en uno de los sofás.

- Es un gusto verlo otra vez – comentó el padre de aquella señorita a la que había ayudado.

- El gusto es mío –

- Nos comunicamos con usted, porque solicitaste un trabajo en nuestro hospital- mencionó el otro.

Mean asintió, con la cabeza, para mirar a los ojos del director. Sentía preocupación, por la manera en la que este lo miraba.

- No podemos contratarte, no creo que te necesitemos aquí-

¿Qué podía esperar?, ya estaba acostumbrado a las mismas palabras ....

- Lo comprendo -

Mean se puso de pie y dando las gracias, pensó en retirarse, pero las manos de aquel otro señor lo detuvieron.

- Espera-

- Si – respondió, volteando a verlo.

- ¿Quieres trabajar para mí?

- ¿Usted tiene un hospital?

- No – pero me gustaría hablar contigo. Tengo un trabajo muy parecido a trabajar en un hospital.

Viajaron juntos en el auto lujoso color negro de aquel hombre. Mean se sentía un poco incomodo, pero no lo mostraría ya que cualquier trabajo que le diera mas dinero del que ganaba ahora podía ser bueno para él.

Al llegar a una mansión tan grande como un vecindario entero, se sintió fuera de lugar, caminó junto al hombre mayor, observando como unos empleados suyos sostenían su maleta y abrigo. Cuando llegaron a una gran sala llena de estantes con licores caros, el hombre mayor lo invitó a sentarse frente a él.

- Seré directo-

- Está bien –

- Me gustaría que trabajara como mi médico personal – sé que está interesado en una maestría de oftalmología, pero es un gran medico general. También sé que tuviste un problema cuando hacías la pasantía.

- Usted- Gruño Mean al saber que había investigado en su pasado.

- No es necesario que reacciones de esa manera – mencionó el hombre mayor con una sonrisa.

Necesitaba hacerlo, así puedo confiar en que harás un gran trabajo.

- Si lo sabe – ¿Cómo es que quiere contratarme?

- Porque también averigüé porque paso todo eso en el pasado-

- ¿Qué es lo que quiere? -

- Lo mejor para mi hija-

Así después de una conversación seria, Mean salió de aquella mansión, las manos le temblaban, el frio del anochecer penetraban en su ser, mientras caminaba aun pensando en todo lo que vendría los días siguientes. Pensó en sus padres, la renta y las medicinas

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