CAPÍTULO 39

134 26 6
                                        

A la mañana siguiente, Plan despertó con los ojos hinchados y un gran dolor de cabeza. El calor del cuerpo de Mean al lado suyo hizo presencia cuando apenas se movió un centímetro en la cama. Salió de la cama con mucho cuidado y al llegar al baño pudo ver sus ojos rojos e hinchados frente al espejo.

Se dio un baño y al salir observó a Mean aun profundamente dormido. La noche anterior, Mean lo había abrazado, consolado y sus hermosas palabras aun retumbaban en su cabeza.

No es culpa de nadie....

Yo sé que nunca dañarías a tu hermana.

Pero aun creo que debes hablar con tu hermana. Ella me dejó en claro que no te culpa por aquel accidente. Y estoy seguro que tus padres protegen a Prim debido al accidente y eso no quiere decir que no te amen.

Siempre vieron a Prim como la víctima, aunque es ella la que menos desea ser una víctima.

Solo desea tu tranquilidad .... Desea que todo esto termine.

"te amo cariño" - Y eso nunca cambiará.

Se vistió con un traje negro entallado, se observó por un momento en el espejo y después de sonreír, caminó hasta el borde de la cama donde se sentó y acarició el rostro de Mean, despertándolo completamente.

- Buenos días cariño – susurró Plan muy cerca del oído de Mean.

- Buenos días – respondió Mean con un beso suave, levantándose sobre la cama, reposando su cuerpo en la cabecera.

Plan se acercó acostándose en su pecho y acariciando su rostro con sus dedos. Mean sonrió ante el acto, repartiéndole varios besos en el rostro.

*

*

Semanas después de haber hablado con su hermana, War y Mean sobre aquel accidente del pasado. Todos los tormentos dentro de Plan por fin descansaron en paz, se sentía aliviado, amado y totalmente afortunado. Su vida había cambiado por completo, veía esperanza en el futuro, su hermana brillaba ahora incluso más que el sol. War no se había despegado de su lado por ni un segundo, Prim había vuelto a las clases de piano, a las clases de esgrima e incluso a las clases de Ballet. Logrando así que Plan y Mean tuvieran mas tiempo para ellos solos.

*

*

Plan se encontraba sentado en una de las mesas cercanas al gran ventanal de un reconocido restaurant. Blue a su lado hablaba por teléfono mientras esperaban al inversionista para una reunión de urgencia. Ambos se levantaron al ver llegar al hombre mas viejo. Saludaron con un apretón de manos y cuando estuvieron de nuevo cómodos en sus respectivos asientos, conversaron sobre los candidatos para el gran concurso internacional de Chefs en España.

- ¿Está de acuerdo con nuestro candidato?, le aseguro que es un chico talentoso – Mencionó Blue con una gran sonrisa.

- Me parece genial, pero no he escuchado su opinión Khun Plan, ¿no tiene ninguna sugerencia? – comentó el inversionista dirigiendo su mirada en él.

- Claro que tengo una propuesta en mente, pero pensé que no estaría interesado en escucharla, ya que por lo que veo Ud., no esta interesando en considerar mi opinión. – La chulería con la que Plan habló, impresionó a Blue, quien deseaba reírse, pero no lo hizo, aunque lucho con las ganas tremendas que tenia de hacerlo.

El hombre mayor desencajó el rostro, borrando totalmente su sonrisa por un largo tiempo mientras miraba fijamente el rostro de Plan.

- Veo que comprende como se manejarán las inversiones con mi persona de hoy en adelante, Sr. Rathavit – dijo burlón aquel inversionista, mostrando totalmente su arrogancia.

BUSCÁNDOTEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora