Brooke
Bueno, pero ¿De dónde salió este hombre?
Ojos verdes. Moreno. Cabello negro. Rastro de barba. Alto. Cuerpo atlético.
Todo un bombón.
Ahora estamos en su auto de camino a la casa de Nolan.
—¿Y estudias mucho? —le pregunto y me arrepiento. Que estúpida.
Se ríe—Algo así. Estudio psicología. ¿y tú?
—Arquitectura—le digo—¿Hace cuánto conoces a Nolan?
—Hace 2 años cuando comenzó la universidad. Nos vimos en el campus, en ese entonces jugábamos futbol. Lo odiaba—dice.
—¿Cómo? ¿Quién puede odiar a Romeo? —le digo indignada.
—¿Romeo? Así que así le dicen. Pero si, lo odiaba porque era perfecto el cabrón. Todo le salía bien. Cualquier pase o jugada. Absolutamente todo. Daba rabia sinceramente —nos reímos—Pero comenzamos a congeniar cuando nos chocamos tan fuerte que el golpe nos mandó al hospital. Estuvimos una semana juntos. Y bueno, ahora somos mejores amigos.
—Odiar a Nolan es imposible. Es una gran persona —sonrío recordando lo que le dije.
—Y dime, ¿Hace cuánto conoces a Arabella?
—10 años.
Frena el coche—¿10 años?
—Si. Hemos estudiado juntas siempre. Desde la escuela hasta la universidad —sonrío—Siempre hemos sido las dos.
Y si, lo que esa gente de mierda le causó a Bel no es leve. Sufría cada vez que su madre me avisaba que de nuevo estaba en el hospital. Lloré toda la noche cuando me enteré de que había sido internada en el psiquiatra. Todos estos años han sido difíciles para las dos, pero estoy segura, de que pronto lo lograremos. Con Nolan presente estamos casi en nuestra meta.
—Qué lindo que una amistad tenga esa duración. Es de admirar—me guiña el ojo y comienzo a bajar la ventana disimuladamente. Hace calor.
—¿Dijiste que nos iba a acompañar un policía? —cambio de tema.
—Si, es mi primo. Me dijo que llegaría primero para revisar y todas esas cosas—voltea de nuevo sus ojos a la carretera y lo observo como si jamás hubiera visto a un hombre.
El camino transcurre en un agradable silencio y una qué otra mirada entre los dos.
Thomas estaciona el auto frente a una casa pequeña y veo que en la puerta hay un chico con uniforme.
—Hola Dave—saluda Tom.
—Tom, que gusto verte. Hola señorita —me sonríe coquetamente. ¿Cómo decirle que me quiero comer al moreno de ojos verdes con Nutella y fresas?
—Un gusto, Brooke.
Tom saca unas llaves de su bolsillo y abre la puerta. De inmediato un olor a alcohol invade mis fosas nasales y me hace toser.
—Mierda—toso. Observo el piso y está pintado de sangre. —Y más mierda. ¿Qué le hizo ese pedazo de animal y por cuánto tiempo? —alrededor hay cientos de botellas vacías y rotas a la mitad con machas del líquido rojo—Puto infeliz. Ojalá se pudra en el infierno. —digo con odio.
—Ojalá—dice Tom en voz baja—Vamos, su habitación es por ahí—se dirige al pasillo y abre una puerta negra.
Es una habitación pequeña con un escritorio, un pequeño armario y muchos libros. Muchos.
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Rosas Color Glaucous
Novela JuvenilEsquivar y aguantar críticas. Esa ha sido la vida de Arabella desde sus 10 años. Una estudiante de médicina con un corazón tan dañado que el hallar una cura no es ya prioridad para ella. Esta destruida y rota. No se siente capaz de poder seguir...
