CAPITULO 22

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Nolan

Observo como Bella sale corriendo y yo aun estoy tratando de pasar la sopa. Dios mío.

—Hola Nolan—saluda Fran entrando a la habitación—¿Qué tal estas?

—Podría estar mejor. Pero bastante bien. Siento un leve dolor en la espalda y pecho—se acerca a revisarme.

—Si. Tus costillas están hecha mierda—me rio—En un par de semanas podrás salir. Pero no podrás asistir a clases ni hacer movimientos bruscos.

—O sea que estaría vetado del sexo también—ahora él es quien ríe.

—Exacto. Nada de sexo para ti.

—Le quitas lo divertido a la vida.

—Se nota que has pasado mucho tiempo con Bella. Me alegro mucho, al menos eso demuestra que va mejorando—veo como me administra medicamentos.

—¿A qué te refieres? —le digo.

—Vale, entonces no te ha dicho—suspira—Te voy a dar un consejo. Trátala muy bien y deja que ella cuente su historia cuando este lista—asiento—Sin ser más, le diré a una enfermera que te revise cada hora—sonríe y se va.

Enfermera.

De pensarlo me da repulsión.

Oh es que no saben lo que me dijo mientras la Dulzura estaba en el baño.

—Nolan Collin, soy Maia y seré tu—entra leyendo unos papeles, pero, cuando me ve, se corta—No me dijeron que eras tan guapo—sonríe coquetamente.

¿Se supone que así llama la atención de un chico?

—¿Serás mi qué? —le pregunto ignorando ese comentario tan innecesario.

Ah, pero si fuera Bella te volvías loco.

Claro. Es que Bella no es alguien cualquiera.

—Tu enfermera. Así que traeré tu comida y así conversamos—me guiña el ojo y se va.

¿Eh?

Entra con una bandeja en sus manos. Genial, el desayuno de hoy es...

¿Sopa? ¿Qué mierda?

—Ahora sí. Abre la boca—lo hago, pero me esta comenzado a incomodar—Te he visto con una chica, ¿Quién es?

—Mi novia.

Ojalá, ojalá.

Supongo que a ella fue quien Bella escucho susurrar sobre mí.

—¿Novia? —lanza una risa—¿Esa gorda es tu novia? Pero mírate, ¿Tu y ella?

¿Qué acabo de decir la hija de puta?

—¿Crees que entonces te hubiera elegido a ti por encima de ella? Puedes compararte, adelante, pero no ofendas a mi novia. Ella está a muchos niveles arriba que todas las mujeres que conozco. —abro la boca para comer. Pues si está bien buena la sopa.

—Yo soy mejor que ella—me rio.

—¿Tu trabajo es averiguar la vida de las personas y ligar con ellas? Pensé que eras enfermera—le digo mirándola rayado—Ah y otra cosita. Mi novia es doctora, hasta en eso es superior a ti.

No estoy menospreciando ningún trabajo. Todos los trabajos son dignos y merecedores. Pero tengo rabia de que hable mal de Bella, eso no lo puedo perdonar.

—Puedo ser superior en otras cosas.

Decido ignorarla. Hablar con estúpidas no me apetece esta mañana.

Rosas Color GlaucousDonde viven las historias. Descúbrelo ahora