Arabella
Mi maldito teléfono sonando. Eso fue lo que me despertó.
—¿Quién? —digo sin mirar el nombre.
—Doc, ¿Qué te parece si te vas levantando? Son las 8 de la mañana —Brooke.
Espera.
¡¿8 DE LA MAÑANA?!
Dejo el teléfono y supongo que Brooke corta la llamada. No es la primera vez que me quedo dormida.
Me meto a la ducha y me gustaría decir que pude lavar mi cabello, pero no.
Me pongo mi uniforme, recojo mi cabello con un moño alto y lo último que hago antes de salir es agarrar mi mochila.
Saludo a Bob y...
El autobús ya se había ido.
Hola Dios, soy yo otra vez.
La universidad queda a 20 minutos en autobús, en taxi ni idea y hoy no pienso averiguarlo.
De pronto, como si Dios se compadeciera de mi, veo el auto de Peter.
Jamás pensé estar tan feliz de verlo.
Viene con unas horribles ojeras, así que me le atravieso en el camino.
Casi muero, pero logré que se detuviera.
—¡Ara! ¿Quieres morir hoy? —pues no sería mala idea.
—Llévame a clases. ¡CORRE! —le grito.
—No grites. Tengo una resaca de mil demonios. No estoy para tus gritos —se lleva una mano a la frente y acelera.
—Ni siquiera voy a preguntar—Se fue de fiesta un día entre semana. Típico.
Llegamos en menos de lo que esperaba y...
Mierda.
Mierda y más mierda.
Recontra mierda.
La bata.
LA PUTA BATA SE ME OLVIDO.
Ni modo, vive con eso.
Hoy no traje mis velas para milagros y amarres.
Espero que el profesor no se de cuenta.
—Arabella... dichosos los ojos que la ven —lo olvidaba. La primera clase es con la bruja. La odio y el sentimiento es mutuo.
—No puedo decir lo mis-
—Buenos días, Profesora López—me interrumpe Peter—Perdón por la tardanza, no volverá a pasar.
Se lo come con los ojos.
Literalmente.
No me sorprendería que ya hayan follado.
—Arabella deja tu ensayo por favor.
Puta madre.
Por favor que este en la maleta, por favor que este en la maleta, por favor que...
MIERDA SI.
¿Desde cuando tengo suerte?
No tientes al destino cariño.
—Aquí tiene —digo con una sonrisa triunfante.
—Bien—dice antes de ir hacia su escritorio meneando las caderas como si las tuviera partidas o alguna jodida mierda parecida—Tres puntos menos por venir sin bata.
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Rosas Color Glaucous
Ficção AdolescenteEsquivar y aguantar críticas. Esa ha sido la vida de Arabella desde sus 10 años. Una estudiante de médicina con un corazón tan dañado que el hallar una cura no es ya prioridad para ella. Esta destruida y rota. No se siente capaz de poder seguir...