capítulo 24

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Lesla Whatron.

Despierto con el ruido de la habitación.

Abro los ojos cuando veo a la chica de casa ordenando mi ropa en el armario.

— No te molestes por eso bella, ya lo hago yo — digo sentándome.

— No señorita usted siga durmiendo y además son las reglas del señor Sitran — me río por qué este chico tiene cada cosa.

Más loco que su mujer.

Me levanto y voy al balcón, el sol está a toda luminancia y los árboles verdes.

De repente se me viene la imagen de ayer, Luna, Sergio, Papá y la chica.

Cierro los ojos mientras respiro profundamente.

Miro el cielo.

— Buenos días papá, buenos días mamá — mis ojos empiezan a humedecerse.

Otro día sin ellos.

Escucho la puerta abrirse y me doy la vuelta.

— Lesla — dice Irina acercándose a mi.

>>> — Mi amor que te pasa — me abraza y allí es cuando sacó todo.

— Los echo de menos Irina — caigo al suelo por qué no tengo la suficiente fuerza de seguir.

Irina se sienta a mi lado y me abraza.

— ¿Y te crees que yo la tenía después de lo que me pasó? — dice y la miró a los ojos al igual que yo los tiene húmedos.

— Pero..... Tú eres fuerte — digo y me acaricia el pelo sonriendo.

— No era fuerte cuando mi padre me violo, no era fuerte cuando esos chicos me hicieron eso y tampoco soy fuerte después de enterarme de que mi madre también me vendió — habla y miro los árboles y pájaros cómo van por el cielo.

>>> — Mirame — hago lo que me dice y me seca las lágrimas — hay muchas personas que querrán hacernos daño, aún que no lo creas la familia está en el primer punto, tu has tenido suerte de tener una familia que te quiera te adore y que te querrá donde vaya, tu padre ahora estar triste por qué sabe que se fue y te dejo aquí tirada en el balcón llorando y lo peor no va a descansar en paz — para y me levanta.

— Pero eran lo único que tengo.

— ¿Quién dijo eso? ¿Yo que? ¿Sitran, Yerlei y Bruno que? — suspira y me vuelve a mirar — Lesla se que es duro, yo no podré decirte nada por qué yo no perdí a mi familia queriéndome, agradezco de haberlos perdido pero lo único que te digo cómo mi hermana tienes que seguir delante que la luna se encargará del resto — la miró y sus ojos brillan.

A ella también le gustaba.

— Gracias por estar donde más te necesito y lo siento por no estar yo cuando me necesitabas — hablo y ella sonríe.

— Ahora te necesito y estás aquí conmigo es lo importante, ahora quiero que te vistas y te pongas como la perra que eres y vamos a hablar que el Sergio no lo conozco yo mucho — se pone serie y yo río.

— Solo me ayudó — digo entrando a la habitación.

— A que a follar — habla detrás de mi espalda y me dio la vuelta.

— ¡Irina! — digo sorprendida y ella ríe.

— Venga anda te espero abajo y Sergio también — le tiro la almohada que está en el sillón y ella corre riendo.

Entró al baño y me ducho el agua tibia me relaja todo los músculos.

Después de ducharme y arreglar la cara que tenía me pongo un vestido negro.

YO TU REY Y TU MI REINA.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora