Kim Taehyung sintió que su vida siempre había estado incompleta, parecía buscar algo, pero nunca lo encontraba. Taehyung después de un accidente de auto donde por suerte no resulto herido de gravedad conoció a Jeon Jungkook, este despierta sin memor...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
El año nuevo paso bastante bien, estuvieron en casa de Taehyung festejándolo, el señor Kim también había llegado temprano para dejar algunos regalos para el bebé y desearles feliz año, se había quedado también a almorzar con ellos, aún no habían comprado las cosas para el bebé y su habitación, este los regañó porque solamente habían vaciado la habitación y ni siquiera la habían pintado. Jungkook salió con sus amigos cuando tuvo la oportunidad, estos lo ayudaron también a decidir una buena universidad de arte, sobre todo que cumpliera con lo que Jungkook valía y eso era oro, además que Taehyung los había amenazado para convencerlo de escoger sin duda la mejor universidad. Con los meses pasando y que el nacimiento del bebé estuviera a nada, Jungkook no tuvo más que ir con Taehyung a un centro comercial después salir de un chequeo de los ocho meses para poder comprar las cosas, Jungkook había estadolos últimos meses de gracioso fingiendo contracciones lo cual asustaba a Taehyung.
—¿Qué dices de este color? —Taehyung le mostro una paleta de colores.
—No me gusta, como pides un verde para el cuarto de mi bebé, quiero golpearte por solo sugerirlo —Taehyung se rió
—Solo estoy haciendo una prueba para ver que tanto sabes de colores —Dijo.
—Los conozco bien, es un verde limón, claro que lo sé. —Habló.
—Pienso que un blanco con azul, ¿Qué dices? —Preguntó
—Todo lo que tu digas es perfecto para mí —Jungkook se enterneció acercándose a darle un beso a Taehyung.
—Bien, entonces llevaremos estos dos colores, ¿Qué más nos hace falta? —Preguntó.
—Todo —Jungkook lo golpeó. —Bueno, perdón, conejito. Nos faltan mantas, algo de ropa para cuando este más grande, papá nos dio la cuna la semana pasada así que estamos bien, algunos biberones, lo que tendremos para cuando salga del hospital, los chupetes porque mi bebé no chupara su dedo. —Contó
—No, Yoongi Hyung dijo que nos daría una colección de esos y unos rasca encías —Dijo.
—Bien, ¿Cuándo quieres que pintemos su habitación? Podemos contratar a alguien que lo haga y no tengas que hacerlo tú —Taehyung habló sosteniendo una pañalera
—Nada de eso, yo me encargo de eso y mañana mismo están en casa pintando —Dijo
—Tengo un poco de miedo por saber quiénes serán los pintores —Jungkook le sonrió.
—Les podrás gritar todo lo que quieras —Dijo.
—Me doy por bien servido, paguemos esto y veamos los otros almacenes —Habló mientras rodaba el carrito de compras.
Habían seguido comprando cosas, entre juguetes, más pañaleras que le terminaban gustando a Taehyung, hasta ropa, muchísima ropa para los distintos meses que fuera a tener su bebé, con todo lo que les había dicho Jennie de lo sano que estaba era perfecto, Jungkook no había tenido ni un momento de angustia con el embarazo y era algo que tranquilizaba más a Taehyung, el temor de una nueva amenaza de aborto a esos meses eran menos escasas pero si o suficientemente atemorizantes, habían personas que los miraban en el centro comercial, pero a Taehyung era lo que menos le importaba, no era común ver a un M-Preg, pero tampoco era una sorpresa de saber que habían algunos que no tenían miedo de ocultarse, en los ocho meses Jungkook parecía que iba a explotar de lo enorme que se veía su estómago y Taehyung sabía que Jungkook los mandaba a la mierda cuando lo besaba frente a todos los presentes.