Ibas de su mano, el día parecía nublado, casi demasiado tranquilo, todo iba bien…
De pronto, lo escuchas, esa risa que hace mucho tiempo creías haber olvidado, no sabes si es real o es tu mente traicionándote con un recuerdo de esos que te erizan la piel y te empañan la mirada…
Miras a tu alrededor, no está…
Debes haberlo imaginado, pero solo con eso bastó para que tu corazón vaya a millón y tus manos suden frío, incluso la que va entrelazada, ahora sus dedos se sienten extraños entre los tuyos, como si no pertenecieras a su mano.
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Diario de una escritora aficionada
Cerita PendekEsto no es una historia. No tiene principio, desarrollo y final. Dentro de mí hay una escritora y a veces toma el control, ella no conoce de límites, de secretos o de privacidad. Ella solo lo deja salir todo, sin filtro y a veces exagera, se inventa...
