Es imposible describir los sentimientos que llegué a sentir con tan solo mirar sus ojos, sentir su mano suave tocando más allá de los límites que podría considerar inapropiados. Nuestras respiraciones agitadas convergían una con la otra en una sensual danza. Tan amable como la primera vez que lo conocí, con aquella tierna sonrisa, se ofreció en traerme papel para limpiar el penoso desastre que dejé entre mis piernas. Por unos segundos me sentí expuesto, mis mejillas ardían como nunca antes lo habían hecho, mis piernas desnudas por mero instinto se juntaron para cubrir lo que ya había sido visto. Era algo tonto, vio mucho más de lo que yo podría tapar, los recuerdos ajenos no pueden cubrirse.
John regresó casi corriendo del baño, se le notaba algo torpe e igual de sonrojado que yo. Me entregó el rollo de papel, le agradecí con una apenada sonrisa y me limpié en lo que él se sentaba en el suelo. Pude percibir que esa sonrisa que traía fue borrándose poco a poco, probablemente dándose cuenta del terrible error que cometió. Paulatinamente ese sentimiento de culpa comenzó a invadirme también, mi cuerpo comenzó a temblar. En ese instante vi mis piernas delgaduchas y no pude sentir más que el puro y nauseabundo asco hacia mi persona. Tomé mis calzoncillos y me cubrí lo mejor posible. Luego volteé hacia John. No me sorprendería que se fuera, que me gritara o me insultara, incluso que dejara de hablarme... Ya había sucedido.
Maricón, afeminado, hada, puta, perra, sucia, invertido, bujarrón, sodomita
Mejor que lo haga ahora antes de seguir carcomiendo el cerebro con todo lo que pudiera decirme...
Malnacido asqueroso, te irás al infierno marica de mierda, anda a invertir a otros, mariposón ¿Acaso te violaron para que te sientas así? ¿Por qué me haces esto? ¡Es culpa del marica, se aprovechó de mí!
—¿Freddie? —percibí la voz preocupada de John tocando mi hombro, lo miré a los ojos, sentí algo húmedo en mis mejillas ¿En qué momento había empezado a llorar? Las lágrimas no paraban de salir, no podía controlarlas ¿Por qué siguen saliendo? Por más que las limpiaba, no puedo no...
—L-lo siento, debo verme horrible. No me hagas mucho caso, soy un maldito sentimental llorón con corazón de pollo...—murmuré tratando de sonreir mientras me secaba las lagrimas pero apenas pude esbozar una mueca que imitaba el estupido intento de una sonrisa.
—No, no digas eso ¿Es por lo de antes? ¡E-en verdad lo siento Fred! Fue...fue mi culpa. La culpa la tengo yo, no tú, yo empecé—tomó mis manos, solo escuchaba su voz, porque las lágrimas seguían brotando manchando mi campo de visión, la voz de John parecía estar igual de preocupada y nerviosa.
—Estamos volviendo a la misma rutina de antes ¿No? Dudar de lo que sentimos—traté de reír, pero sonó como la tos de un fumador moribundo. Seguía secándome las lágrimas. Respire hondo, compostura Fred, compostura. Aplica lo único bueno que pudiste aprender de tu padre. Cerré los ojos, respira: uno, dos, tres... Me sequé las lágrimas volviendo mi vista hacia él—Pero yo en ningún momento te detuve...no arrebatemos responsabilidades para ponerlas sobre nuestros hombros—dije en voz baja entrelazando su mano con la mía y moviéndola ligeramente en el sillón.
—No pude evitarlo...dios, no sé porque lo hice...es decir sí...y no—noté cómo sus mejillas enrojecieron a un punto que su rostro pálido se tornó tan colorado como un tomate, sobre todo su nariz era la más sonrojada—Estuvo mal, no debí hacerlo en verdad lo lamento.—se cubrió la mirada con sus manos.
—Me tomaste desapercibido, pero yo nunca quise detenerte...—murmuré.
Apenas lo dije John separó sus manos de su rostro, mirándome con sorpresa, aunque parecía que en sus ojos existiera un minúsculo atisbo de alivio, pero que fue opacado por su temor.
ESTÁS LEYENDO
Al desnudo
FanfictionBrian May está pasando por una etapa confusa de su vida, pues siente que se está enamorando de su amigo y compañero de banda Roger Taylor. Ocultando así sus verdaderos sentimientos por el miedo al rechazo y de perder la amistad de Roger como la de...
