Narra Brian
Espero que a Roger le haya gustado el desayuno que preparé. Las cosas se había calmado entre nosotros al parecer; su misma tierna sonrisa estaba de vuelta en su rostro. Trataba de no mirarlo mucho mientras comía, aun así aprovechaba pequeños fragmentos de segundos para verlo, no dejaba de quedar cautivado por esa hermosura que emanaba.
Esos pensamientos tan no correspondidos dolían pero aunque podía ocultarlos del resto no puedo hacerlo de mí mismo.
—Oh Bri, el desayuno está buenísimo. Como diría mi madre: Una buena comida siempre viene bien tras una buena resaca de mierda.
—Palabras muy sabias—dije riendo mientras tomaba el té. Pero había algo en Rog que me ponía de los nervios.
Sus piernas se movían muy rápido o se removía en el asiento como un niño inquieto ¿Algo andaba mal?
—¿Rog?
—¿Bri?—se removió otra vez.
¡Ahí estaba! Nuevamente ese tic de estar moviéndose a cada rato.
—Amh... ¿pasa algo? Te noto más hiperactivo de lo normal.
—¿Hiperactivo? ¡Tonterías hombre!
Narra Roger:
¡Aghhh! ¡Estos putos pantalones me molestan demasiado, duelen y pican mucho!
Carajo, por más que intento comer es jodidamente imposible ¡No se puede! ¡No puedo disfrutar de mi maldito desayuno con estos pantalones escociéndome los huevos! Mierda, me los arrancaría al instante pero no quiero hacer otra escena nudista frente a Brian...
Igual ya comí medio plato, luego le explicaré más bonito mi razón de porque me fui, pero no pienso seguir aguantando esto.
—Bri. Perdóname pero debo irme—dije levantándome, creo que fui muy abrupto, la mesa se tambaleó levemente cuando lo hice.
—P-pero...ni siquiera has acabado tu desayuno...
—Me lo llevo en un táper, calma—dije levantándome y caminando con las piernas notoriamente juntas para causar el menos escozor posible, abrí una de las gavetas de Brian y saque el dichoso artefacto, metiendo los restos de comida ahí—Ahora podré desayunar en mi casa, pero en serio amigo. Debo irme, perdón. Y gracias por todo—me acerqué y le di un rápido abrazo.
A los segundos ya estaba fuera de su casa, caminé de forma patética por las estrechas calles, parecía alguien que le urgía el baño, dios que patético debí haberme visto. No miento que cuando llegué a mi casa casi rompo de una patada la puerta.
Entré y me quité esos malditos pantalones—¡Ah dios, al fin! —fui con el culo al aire hasta mi habitación, saqué unos calzoncillos y me los puse; más tarde le devolveré sus pantalones y su suéter a Bri.
Casi siempre quedo maravillado por su bondad y lo muy bueno que es conmigo, es el que me tiene más paciencia del grupo, y ni siquiera me botó a patadas de su casa cuando amanecí borracho junto a él... ¡Incluso se dio el trabajo de cocinarme!
¡Es un amor de persona!
Narra Brian.
Quedé viendo la puerta que ni siquiera se dio el trabajo de cerrarla ¿Ahora que hice mal? ¿Por qué se fue? ¿Acaso lo espanté...?
¡Claro! ¿Quién no se ahuyentaría cuando lo miro de esa forma? ¡Agh de seguro se dio cuenta de mis miradas y todo ese corto lapso de tiempo de desayuno solo fue por no ser descortés, pero luego no aguantó más y se fue!
ESTÁS LEYENDO
Al desnudo
FanfictionBrian May está pasando por una etapa confusa de su vida, pues siente que se está enamorando de su amigo y compañero de banda Roger Taylor. Ocultando así sus verdaderos sentimientos por el miedo al rechazo y de perder la amistad de Roger como la de...
