No había planeado nada más aparte de la reunión con los chicos/Freddie. Al menos me hubiera servido para distraerme del vergonzoso rechazo y de mis propios pensamientos, pero parece que el universo no quería eso para mí. Como sea, no tengo ganas de regresar a casa tan temprano, es ligeramente deprimente. Quizás podría llamar a Chrissie y salir a comer algo para ahogar las penas. Felizmente había una cabina al cruzar la calle.
Caminando hasta ahí solo rezaba en que estuviera libre. Se me ha vuelto costumbre salir con ella; es tan buena oyendo, tan amable e interesante. Podemos pasar horas conversando mientras tomamos un café; y realmente no las sentiría...
Al igual que hacía con Roger...
¡No! No debo pensar en ella como un reemplazo de Roger. Ella es distinta a él, no puedo poner a los dos en un mismo saco, no es justo.
Respiré hondo y caminé hasta llegar a la cabina dispuesto a entrar, pero había alguien dentro. Una silueta delgada y de cabello largo podía entreverse en las opacas ventanillas de la misma. Ja, quedaría como loco al decir que se parece a Roger, pero mi suerte y la coincidencia no puede ser tal como para encontrármelo justo ahora donde no hay nadie que pueda evitar nuestra inherente interacción donde definiría que tan jodida quedó nuestra amistad y por ende ver si mi animó caerá cual la bolsa de valores en el veintinueve.
Pasó un buen rato y la persona seguía adentro...maldición ¿acaso está discutiendo de que se lance un misil al otro lado del mundo? ¿Qué tanta demora?
Oh, se escuchó el clic del teléfono, al fin acabó; ya quitó la cerradura ¡Por fin! Me aparte para que saliera. La puerta se abrió.
—¡Oh, Brian! —Al parecer la suerte y el destino decidieron darme una patada magistral...Ambos nos quedamos mirando fijamente, por el lenguaje corporal de Roger pareciera que en cualquier momento iba a saltar devuelta hacia la cabina y encerrarse ahí, no lo culpo yo hubiera hecho lo mismo.
—Ho-Hola Roger...—al instante sentí como mi rostro se empezaba a calentar con su sola presencia, pero... ¿¡Como no estarlo!? Después de lo que pasó.
—Vaya que coincidencia encontrarte aquí—rascó su cabeza con una sonrisa probablemente de incomodidad y miró al suelo.
—Bueno hay cientos de cabinas telefónicas en Londres y justo coincidimos en esta...
—Es una casualidad peculiar ¿no crees?
—Sí...—trate de sonreír, pero solo salió una mueca terrorífica con mis feos colmillos sobresaliendo ligeramente de mi boca...
Con mucha dificultad logré mantener ese dialogo antes de entrar al bendito silencio incomodo que tanto bien hace a las conversaciones de dos amigos que se dejaron de hablar hace mucho...
Y lo sé estoy actuando más frío que el invierno londinense ¿pero acaso es mi culpa? ¡Me estuvo ignorando hace semanas! Y era muy obvio porque antes el proponía para salir o simplemente se unía a los planes sin preguntar. Ahora, después de la finalización de este álbum ¡ni siquiera se ha molestado en llamarme! Ay, no sé siquiera porque me justifico ¡es su culpa!
Aunque para ser sinceros, al menos no está fingiendo que todo está bien porque no trata para nada de ocultar su incomodidad. Al menos es sincero.
—Oye...sé que hemos dejado de hablar estas últimas semanas...he estado ocupado con asuntos de la universidad, aún no somos lo suficientemente famosos como para dejarla y vivir una vida de desenfreno, drogas y sexo para luego morir a edad temprana por una sobredosis...por lo que he tenido que ponerme al día...—dijo rompiendo victoriosamente ese silencio incomodo entre ambos.
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Al desnudo
FanfictionBrian May está pasando por una etapa confusa de su vida, pues siente que se está enamorando de su amigo y compañero de banda Roger Taylor. Ocultando así sus verdaderos sentimientos por el miedo al rechazo y de perder la amistad de Roger como la de...
