Mientras terminaban de comer emilio decidió volver a tocar el tema de pasar el fin de semana juntos.
-¿Y bien? ¿Que opinas de la propuesta que te hice?
-De irnos de fin de semana... Mmmm... No sé Emilio. Tengo tantas ideas para mis cuadros y quiero terminarlos.
-Está bien te prometo que si quieres hacer algo que tenga que ver con tus cuadros interrumpimos lo que sea que estemos haciendo y te puedas ir a pintar.
-no me refiero a eso sino que.... Dejó de hablar al sentir los brazos de Emilio rodeándolo por detrás.
-y te ayudaré a inspirarte.- le besó el cuello Joaquín sentía sus diminutos besos que lo hicieron estremecerse.
Emilio hizo girar entre sus brazos para poder besarlo en la boca y Joaquín le correspondió el beso con ternura pero el fuego que existía en ellos había aumentado la intensidad del beso.
Emilio lo estrecho más contraseña y Joaquín pudo sentir en la unión entre sus piernas en miembro largo y duro que se apretaba contra el aliviando un poco la atención que sentía y gimió anticipándose a lo que le esperaba.
Emilio lo cargó y él lo rodeo con las piernas el lo sostuvo por las dalias haciendo que esa presión que ambos necesitaban liberar se calmara un poco.
Lo sentó sobre la mesa él se encargaba debes decirlo mientras él lo desprecia el claro que sí estaban tan desesperadas para hacer el amor en la cocina tampoco se tomaría mucho tiempo en desvestirse.
Joaquín le quitó la camisa y su corbata está empezando a odiar que Emilio fuera abogado y que usarán tanta ropa y luego se peleó un poco con los pantalones intentando quitarselos.
Emilio por su parte hizo lo necesario para deshacerse de las bragas de Joaquín.
Con cuidado de no interrumpir el beso, Emilio llevo una de sus manos al miembro de Joaquín presiono su centro y Joaquín se arqueo contra el una oleada de puro deseo lo recorrió por todo el cuerpo y termino su entrada más húmeda de lo que estaba.
Era lo que estaba esperando Emilio que estuviera lo suficiente mojado para penetrar yo un suspiro de alivio cuando se deshizo dentro de él y sus calidad paredes rodearlo.
Emilio abrazo a Joaquín y con delicadeza los recursos sobre la mesa de la cocina después incorporó lo tomó por los tobillos y subió sus piernas a sus hombros.
Con las piernas de Joaquín abiertas y apoyada sobre los hombros de Emilio las penetraciones cambiaron de ángulo y los dos gimieron de placer.
Emilio los sujetos de las caderas haciendo que la pelvis de Joaquín fuera a su encuentro con cada embestida así lo podía penetrar más profundamente.
Rápidamente una fina capa de sudor verlo la frente y el pecho de mí así como también los de Joaquín.
El agarró uno de los bordes de la mesa para detenerse y no moverse tanto con las penetraciones de Emilio.
Cuando hizo esto, Emilio acarició su pecho sus rosados pezones exigían un poco de atención a la cual estaban acostumbrados. Nos acarició y estímulo hasta que los botones se volvieron duros como diamantes.
Con una mano siguió mirando sus suaves pezones y la otra la puso en su vientre la mano calidad de Emilio le robó un suspiro a Joaquín que cada embite te lo sentía más profundamente pero también sentía todo lo largo y lo grueso de su miembro.
Los gemidos de Joaquín cada vez más inundaban la cocina al igual que la sonora respiración de demostrando su esfuerzo por llevar a Joaquín al clímax y lo mucho que él disfrutaba haciendo ese trabajo.
Pero con la mano de Emilio presionando en el vientre no tardó mucho para que las paredes de aquí se cerrarán alrededor de él arrastrándolo a un órgasmo maravilloso.
Emilio siguió embistiendolo dándole más placer con cada penetración. Cuando por fin llegó al clímax sintió como su miembro ante rígido y duro se vaciaba por completo.
Bajo las piernas de Joaquín y todavía dentro de él se agachó a la mesa para besarlo y descansar mientras disfrutaba del orgasmo.
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Seduciendo a un Caballero (adaptación) Emiliaco
Lãng mạnPara todos Emilio tenía una vida perfecta, no le hacía falta nada. Tenía una exitosa carrera, una casa increíble, un carro último modelo y un novio hermoso. ¿Qué más podía pedir? En pocas palabras era un caballero perfecto. Hasta que un día antes de...
