-¿Cartas? - Emilio miro el montón de cartas que habia sobre la mesa y después la miro a él sorprendido. -¿Que tienen que ver estas cartas?
-Son de Andrés
-¿Y quién es Andrés? - preguntó Emilio
-Andrés es mi no... El hombre que se robó mis pinturas- se corrigió.
-Sigo sin saber que tienen que ver las cartas.
-Dicen que Andrés tiene varios clientes para mis pinturas y dice que todas las pinto el- dijo como si fuera la cosa más obvia del mundo. Pero Emilio no dijo nada se le quedó mirando como si no pudiera creer lo que estaba viendo.- ¿Porque me miras así?
-¿Leíste las cartas?
-Si, pensé que podrían ser de ayuda.
-¿Y quieres usarlas como evidencia?
-si, contesto muy seguro.
-Para lo único que te van a servir estás cartas es para que el tal Andrés te levanté una acusación por invadir su privacidad. Leer la correspondencia de otras personas es un delito, Joaquín.
De repente Joaquín se enfureció. - También robarse las pinturas de alguien más es un delito ¿Porque nadie hace nada? - salió enojado del cuarto.
Emilio lo miro alejarse. Suspiro, después y con toda tranquilidad del mundo fue tras el, Joaquín estaba en la sala, sentado en uno de los sillones, rodeandose con sus brazos. A Emilio le dieron ganas de ser el quien lo rodeará con sus brazos, pero no se movió. Solo la miro, sin decir nada. Joaquín tampoco lo miraba tenía la vista clavada en un punto fijo, pero no veía nada en particular.
-Joaquin, yo....- empezó a decir Emilio.
-No es justo, ¿sabes?- lo interrumpió. Las pinturas ni siquiera son buenas, pero lo que me molesta es que este desgraciado se quede con los frutos de mi trabajo, y tú en lugar de ayudarme, le ayudas a él.
-Te quiero ayudar, pero esto- le mostró las cartas
-No te van a ayudar de nada.- Fue a sentarse al sillón junto a el.- ¿Tus cuadros no deberían estar firmados?
-Deberian pero no lo están.
-¿Tienes alguna manera de comprobar que las pinturas son tuyas?
-Solo tengo los bocetos, nada más.
-Bueno, vamos empezar por esos bocetos, y luego saber a quién les vendió las pinturas Andrés.
No vamos a meter ninguna demanda hasta que tengamos pruebas contundentes de que te robó las pinturas.
-Gracias- dijo Joaquin en un murmullo con toda sinceridad.
-De nada- contesto Emilio, de la misma forma casi inaudible.
Entonces el silencio reino. No dijieron algo solo se miraron a los ojos. No había tensión en la habitación, era un momento agradable.
Pero Joaquín quería hacer caso del consejo de Renata: primero acercarse a Emilio antes de cualquier cosa. Estaba pensando en un tema con el que el uno pudiera saber del otro, pero antes que pudiera decir una palabra, los labios de Emilio estaban sobre los de el.
¿Por qué la besaba? Emilio no lo sabía y tampoco le importaba. Lo único que sabía era que deseaba hacerlo desde la primera vez que lo vio y pensó que en ese momento en que los dos estaban en armonía y estaban solos, era el momento perfecto.
Fue un beso tímido y tierno para reconocerse. Tranquilo, no habia prisa tenían todo el tiempo del mundo.
Emilio lo acunó el rostro entre sus manos y lo acerco más a él. Joaquín se dejó llevar, fue besado y lo beso. Paso sus manos por el cabello de Emilio despeinandolo pero ¿que importaba eso en ese momento? Nada.
-¡Joaquín!
Una voz del hombre hizo que se separaran instantaneamente.
-¡Joaquín tengo que hablar contigo!
Escuchar esa voz hizo que a Emilio lo recorriera una oleada de celos y enojo. Joaquín le tocó la mano para tranquilizarlo y fue abrir la puerta.
-¿Que estás haciendo aquí?- preguntó sorprendido.
-Gracias a Dios que estás aquí- dijo el desconocido mientras hacía a Joaquín a un lado y entraba a casa - no sabía que iba a hacer si no te encontraba.
-¿Que estás haciendo aquí?- volvió a preguntar Joaquín, pero esa vez más seria.
-¿Que que hago aquí? Estaba preocupado por ti, Joaquin. Tenía que ver estabas bien.
-Bueno y viste ya te puedes ir- contesto el.
-No, Joaquín, tenemos que hablar. Necesito que... su voz se apagó cuando se encontró con la figura de Emilio. Inmediatamente su voz se volvió más fría y seria. -¿Quien es usted y que hace en esta casa?
Emilio miro a Joaquín que estaba detrás del hombre. Después se puso de pie y con mucha calma dijo: -Yo señor no tengo porque darle ninguna explicación de quién soy o de lo que hago en esta casa.
-Pues si no quiere darme ninguna explicación le aconsejo que se vaya en este mismo instante y dejé a Joaquín en paz.
-Me voy a ir cuando el me lo pida- dijo Emilio de forma cortes pero con la misma frialdad con la que le hablaba el desconocido.
-Joaquin- dijo con dureza el hombre- por favor su voz se volvió más suave.
Joaquín suspiro como si hubiera Sido derrotado- Emilio vete por favor.
-¿Que?- si le hubiera dicho que se acababa de ganar la lotería no hubiera podido estar más sorprendido. El hombre se entro más a la sala dándole a entender que habia ganado la batalla.
Emilio se acercó a él y en voz baja le dijo: -¿Porque?
¿Quien es el, Joaquín? - estaba enojado, pero podía notar un deje de preocupación en su voz.
-No te preocupes. Voy a estar bien. Yo.... yo después voy a buscarte.
-como quieras- contesto Emilio. Y sin despedirse se fue. Joaquín y el hombre se quedaron en completo silencio hasta que escucharon el sonido del carro de Emilio arrancando y alejándose de la casa.
-Ay, Joaquín- dijo en un suspiro-, no sabes lo bueno que se siente estar de nuevo en casa- dijo mientras se dejaba caer en el sillón en el que hasta hace unos momentos estaban el y Emilio sentados, besandose.
-¡¡¡Te voy a matar, Chris!!!
-Pense que ese trabajo lo quería hacer Nicolas - dijo sinicamente.
-Deberias estar pidiendole perdón a Nicolás de rodillas en lugar de estar aquí, interrumpiendo mi vida.
-Calmate, Joaquín. No interrumpía tu vida solo quería saber quién era ese hombre. Pero seguramente es igual que Andrés si no me quiso decir quién era.
-Joaquin se cruzó de brazos- Es mi vida, Chris yo no me meto en la tuya, tú no te metas en la mía. El no tiene porqué darte explicaciones de nada.
-Joaquin- si voz se había suavizado - perdón. Pero eres mi hermanito entiende que no quiero que vuelva a pasar lo que pasó con Andrés. ¿Cuando lo conociste?
-Hace como una semana y el no es como Andrés.
-No, seguro que no es como Andrés. Si no fuera porque hace tan poco tiempo que se conocen juraría que estaba celoso ¿Dónde lo conociste?
-Es mi abogado. Me va a ayudar a demostrar que Andrés se robó mis pinturas.
- Estoy seguro- dijo observándolo atentamente pero no dijo nada más.
-¿Que? ¿Porque me miras así?
-¿Sabes que tienes esa misma cara que ponías cuando tenías 8 años y estabas enamorado de Roberto mi mejor amigo? ¿Si te acuerdas, no?
-yo no estoy enamorado de Emilio.
-Yo no dije que lo estuvieras- dijo divertido- solo que tenías cara de enamorado. -Ya,ya Joaquín no te enojes- dijo cuando vio su cara - solo dime una cosa más ¿Cómo se llama? ¿Emi...líano?
-No, Emilio.
A~♥️
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Seduciendo a un Caballero (adaptación) Emiliaco
RomancePara todos Emilio tenía una vida perfecta, no le hacía falta nada. Tenía una exitosa carrera, una casa increíble, un carro último modelo y un novio hermoso. ¿Qué más podía pedir? En pocas palabras era un caballero perfecto. Hasta que un día antes de...
