Maratón 3/3
Emilio estaba en su oficina revisando papeles, o al menos eso era lo que fingía porque sus ojos vagan por las hojas llenas de letras si en ese momento alguien le hubiera preguntando de que trataban no habría sabido que contestar y es que su mente estaba completamente centrada en Joaquín.
No se podía concentrar en otra cosa que no fuera ella, todavía podía sentir su cuerpo bajo el suyo, su suave piel contra la de el. Ah, como le encantaría volver a repetir una sesión como la de anoche. Tan metido en sus pensamientos estaba que no se dió cuenta que alguien entro en su oficina.
-Hola Emilio-. El no contesto seguía con la medida perdida en los papeles que estaban enfrente de el.-
Emilio... Emilio.... ¡Emilio!
Inmediatamente volteó a ver a la dueña de la voz.
-Renata- se puso de pie y fue a saludarla-. ¿Cómo estás? ¿Que haces aquí?
-Vine a preguntarle si no sabes dónde está Diego.
-Pues no, la verdad es no se. Vino aquí hace una hora,pero no sé dónde se metió.
-¿Y tú estás bien?- preguntó Ren con precaución.
-Si estoy.... muy bien. ¿Porque lo preguntas?
-Te noto un poco distraído... ¿pasaste buena noche Emilio?- la pregunta de Ren iba con todo el doble sentido que se puede poner en una pregunta.
Y la sonrisa que se dibujo en el rostro de Emilio le dió la respuesta que necesitaba. -Pase muy buena noche, Ren, de verdad.
En ese momento tocaron la puerta y la secretaria de Emilio asomó la cabeza.
-Disculpe, señor un cliente viene a verlo.
-¿Quien?- preguntó Emilio.
-El pintor, el joven Joaquín está aquí- fue todo lo que dijo y cerro la puerta.
Ren sonrió - Bueno, Emilio es momento de que me vaya, tengo que hablar sobre muchas cosas con Diego-. Le dió un beso en la mejilla y se fue.
Un minuto después de que salió Ren, entro Joaquin. Se veía tan radiante vestido con unos jeans negros y un crop top azul, unos botines. Se veía muy fresco, aunque Emilio decidió que por muy bonito que se viera, le gustaba más cuando estaba en la cama.
-¿Que haces aquí?- preguntó Emilio acercándose a él.
-Hola- respondió con sarcasmo-, si a mí también me da gusto verte.
-A mí también me da gusto verte, pero si Diego te ve aquí nos mata a los dos.
-¿Porque? Yo solo vengo a ver a mi abogado- dijo al tiempo que cerraba el espacio entre ellos y lo rodeaba con los brazos.
-No, espera- lo sujeto por los hombros y así evitar que se siguiera acercando a el-. Si nos descubren...
-No nos van a descubrir. Anda tenemos poco tiempo.
Y Joaquín le correspondió de la misma forma al sentir la lengua de Emilio introducirse a su boca,la suya fue a buscarlo y sus lenguas se entrelazaron iniciando una danza de auténtica pasión.
Con la pasión también se desató la urgencia, pues a diferencia de la primera vez ya sabía que era lo que les esperaba. Emilio separó unos milímetros sus labios de los de Joaquín.
-Me encanta que uses crop top- dijo y le dió otro beso- hace las cosas más fáciles- termino de decir al tiempo que bajaba a los tirantes de la prenda.
Joaquín le sonrió y Emilio atrapó de nuevo sus labios en un apasionado beso. Emilio hizo que ambos girarán u el quedó contra el escritorio. El la cargo y lo sentó sobre el escritorio.
Emilio le abrió sus piernas y continuo besándolo por el cuello mientras le bajaba el pantalón y trataba de subir a sus pezones.
ESTÁS LEYENDO
Seduciendo a un Caballero (adaptación) Emiliaco
RomancePara todos Emilio tenía una vida perfecta, no le hacía falta nada. Tenía una exitosa carrera, una casa increíble, un carro último modelo y un novio hermoso. ¿Qué más podía pedir? En pocas palabras era un caballero perfecto. Hasta que un día antes de...
