Joaquín sentía que se rendía por completo a su beso, pero no podía hacerlo, se suponía que estaba enojado con él. Así que le pasó las manos sobre el pecho y lo empujó para cortar con el beso.
- No, Emilio , así no. Se te olvida que nos podemos meter en problemas - le dijo con un deje de cinismo, y sin decir más se volvió y se fue caminando hacia donde la fiesta continuaba.
Emilio lo miró alejarse, podía percibir que tenía la espalda tensa: estaba enojado con él.
- ¿Hola? ¿Hay alguien? ¡Joaquín, hola! - le dijo Renata quien estaba a su lado.
- Ah... hola, Renata . Te ves muy bonita.
- Gracias - le dijo con una sonrisa -. Tu también te ves lindo... Oye, me acompañarías al tocador, creo que tengo que darme un retoque.
Y Joaquín la acompañó. El tocador tenía un sala y un gran espejo para ver hasta el último detalle. Renata decidió empezar una sencilla conversación con Joaquín mientras fingía que se arreglaba la tiara.
- ¿Te gustaron los jardines? - la miraba muy disimuladamente.
- ¿Cómo sabías que no estaba en la fiesta? - preguntó el sorprendido.
- Intuición. ¿Te gustaron?
- Claro que sí. Son preciosos, no hay nada igual.
Al parecer Joaquín no había captado la indirecta. No quería saber si le gustaba el paisaje, quería saber que había pasado con él y Emilio en ese paisaje. Mejor ir directo al grano.
- ¿Ya hablaste con Emilio ?
- Sí - fue todo lo que ella contestó.
- ¿Y por qué no estás con él?
- Él ya tiene compañía, ¿para qué importunarlo?
- ¿Compañía? ¿A quién te... - se interrumpió al ver la puerta del tocador abrirse, pero de inmediato sonrió al ver quién era. - ¡Vico! - Fue hasta él y lo abrazó, Víctor le devolvió el saludo. - ¿Cómo has estado? Hace tanto tiempo que no te veo.
Mientras las amigas hablaban olvidándose completamente de Joaquín , éste los observaba y pensaba. Era obvio que Renata ya no iba a querer que él estuviera en medio en cuanto supiera que Víctor , o Vico como ella acaba de llamarlo, era quien estaba con Emilio.
- Vico, te presento a una nuevo amigo mía. Ella es Joaquín.
- Ah, sí. Harry ya nos presentó.
- Sí, ya nos presentaron.
La puerta se volvió a abrir y una señora mayor apareció. – Renata - dijo la señora -, será mejor que regreses con los invitados. Diego te está buscando.
Renata sonrió. - Si me disculpan, chicos, voy con mi esposo. - Y acompañada de la mujer mayor Renata salió del tocador dejando a Joaquín solo con Víctor.
- ¿Te sientes bien? Parece como si quisieras vomitar - aunque Víctor lo decía en serio, Joaquín sintió como si quisiera burlarse de
el.
Joaquín decidió llevar una conversación fácil y superficial así no terminaría haciendo algo indebido.
- Me gusta tu Traje .
Ese comentario recibió una sonrisa automática por parte de Víctor. - Gracias. A Emilio no le gustó. Sabes, me dijo: "Todos los hombres van a voltear a verte", y yo le dije: "Esa es la idea". A veces es... demasiado protector conmigo, pero aun así lo quiero.
- Así son los hombres - le contestó Joaquín, ese no era lo que esperaba oír cuando le habló del vestido.
- Sí, tienes razón. Ni que yo le estuviera reclamando cuando él ve a otras hombres.
¿Dónde se había metido Joaquín ? Emilio lo lograba encontrarlo. Sabía que el jardín era un lugar grande pero tampoco era infinito. Las pocas veces que lograba verlo alguien le llamaba y lo perdía de nuevo, al menos tenía el consuelo de que todavía no se había ido.
Y pasó otro rato buscándolo antes de poder ir junto a él. Cuando por fin lo hizo, le preguntó:
- ¿Estás tratando de evitarme?
Pero Joaquín no pudo contestar porque en ese momento una tercera persona se agregó a la conversación: Diego.
- Joven Joaquín - dijo éste -, es un placer y una sorpresa tenerlo aquí.
- Sí, vine con Harry. Aún no lo he felicitado. Le deseo lo mejor al lado de una mujer tan maravillosa como Renata.
- Gracias. - Después se volvió a Emilio. - Pensé que ibas a traer a tu chico misterioso y no a Vico.
- El me pidió que viniera con él, y ya sabes que nunca he podido negarle algo. Pero ahora, tomando en cuenta que nuestro querido Harry y Vico no están aquí, acabo de aprovechar la ocasión para invitar a bailar al Joven Joaquín - En ese caso los dejo. Disfruten el baile. - dicho esto Diego se alejó.
Joaquín tomó la mano que Emilio le ofrecía y se dirigieron hasta la pista de baile al momento en que empezaba a sonar una canción muy lenta. Emilio colocó su mano en la cintura de Joaquín , y el hizo lo propio pero en el hombro de Emilio.
- ¿Ya me vas a decir por qué estás enojado conmigo?
- No quería interrumpir el tiempo que compartías con Víctor.
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Seduciendo a un Caballero (adaptación) Emiliaco
RomantikPara todos Emilio tenía una vida perfecta, no le hacía falta nada. Tenía una exitosa carrera, una casa increíble, un carro último modelo y un novio hermoso. ¿Qué más podía pedir? En pocas palabras era un caballero perfecto. Hasta que un día antes de...
